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Análisis Estratégico: El algoritmo no garantiza verdades
La reputación de empresas, instituciones y líderes puede verse comprometida por narrativas falsas que se viralizan antes de ser verificadas

Una foto creada con IA sobre la desconfiaza en las noticias y comoen las redes sociales circula mucha noticia falsa.
Lo que debe saber
- La credibilidad global en la información se mantiene en apenas 40 %, mientras aumenta la dificultad para distinguir contenido verdadero de información falsa.
- Redes sociales, ‘streamers’ y comentaristas digitales se han convertido en la principal puerta de acceso a las noticias para millones de personas.
- Empresas e instituciones deben responder a narrativas virales que pueden causar daño reputacional antes de que exista una verificación oficial.
La crisis de confianza en la información ya no es un problema exclusivo de periodistas y medios. Hoy también afecta la reputación personal, corporativa y la sostenibilidad institucional.
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En Ecuador, como en gran parte del mundo, las decisiones empresariales y políticas se toman dentro de un ecosistema donde la velocidad supera a la verificación. Una narrativa falsa amplificada por ‘trolls’ o por portales que aparentan ser medios de comunicación puede provocar un fuerte daño reputacional.
Un estudio del Reuters Institute reveló que la confianza global en las noticias se mantiene en apenas 40 %, sin señales de recuperación por tercer año consecutivo.
Economía y negocios
Análisis Estratégico | Minicisne negro: aranceles y reputación
Horacio Chavarría
Redes sociales e influencers ganan espacio
El consumo de información continúa desplazándose hacia redes sociales, videos y figuras individuales. Millones de personas ya no llegan primero a los medios tradicionales, sino a creadores de contenido, comentaristas e ‘influencers’.
El mismo estudio señala que 58 % de los usuarios tiene dificultades para diferenciar información real de contenido falso en entornos digitales, mientras que 47 % identifica a figuras públicas e ‘influencers’ como fuentes frecuentes de desinformación.
Un artículo de Axios recoge hallazgos de la University of Chicago sobre el crecimiento de los llamados ‘newsfluencers’: ‘podcasters’, ‘streamers’, tiktokers y comentaristas que ocupan espacios que antes pertenecían principalmente a diarios, radios y canales de televisión.
La reputación ahora compite con el algoritmo
La conclusión es clara: la confianza no desapareció, cambió de lugar. Ahora muchas personas primero creen en quien cuenta la historia y solo después verifican si la información es cierta.
Para empresas e instituciones, eso representa un riesgo creciente. Cuando una acusación falsa o un video fuera de contexto se viraliza, el daño reputacional puede instalarse antes de que exista una respuesta oficial.
En Ecuador, este fenómeno se agrava por la polarización política, la proliferación de portales sin rigor editorial y cuentas con marcado sesgo ideológico que dominan parte de la conversación digital.
La credibilidad se convierte en un activo estratégico
El Edelman Trust Barometer indica que en América Latina el 74 % de las personas desconfía de quienes piensan distinto. Eso significa que la audiencia no solo filtra la información, sino también a quién considera digno de credibilidad.
Por eso crecen los comentaristas políticos de nicho, periodistas convertidos en marcas personales y creadores de contenido con comunidades altamente fidelizadas.
En un entorno donde cualquiera puede publicar, editar o viralizar contenido sin consecuencias, los medios con procesos editoriales y responsabilidad institucional recuperan valor como espacios de validación.
Hoy, gestionar reputación ya no consiste únicamente en comunicar rápido, sino en construir una voz que las personas estén dispuestas a creer.