Ecuador en el Mundial 2026: no es un tema de fe
Yo, contra todos | Ecuador logró la victoria más importante de su historia ante Alemania en el Mundial 2026, pero el reto de mejorar el ataque sigue pendiente

Mundial 2026: Ecuador celebró ante Alemania el pase a 16avos, pero hay cuentas pendientes en el rendimiento.
La histórica victoria ante Alemania no resuelve el mayor problema de Ecuador
- Ecuador logró su mayor triunfo al vencer a Alemania en el Mundial 2026
- Pedro Vite y Nilson Angulo lideraron la reacción que cambió el rumbo de la Tri
- El déficit ofensivo sigue siendo el principal reto del fútbol ecuatoriano
Especial para EXPRESO
El 25 de junio de 2026 entró en la historia del fútbol ecuatoriano. Con el paso del tiempo, ese día será recordado como el aniversario de la victoria más importante de la Selección Nacional en sus casi 90 años de competencia.
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Los días previos al partido contra Alemania no auguraban nada positivo. La derrota ante Costa de Marfil y el insólito empate con Curazao parecían el preludio de un desastre y el camino directo hacia una eliminación temprana. El duelo en Nueva Jersey se presentaba, apenas, como la cruz sobre el sepulcro de la quinta participación mundialista de Ecuador.
La historia joven de nuestro fútbol, comparada con la de los grandes de América y Europa, aún guardaba un capítulo para lo imprevisto. El 2-1 sobre Alemania, que selló la clasificación ecuatoriana, no debe atribuirse a "la fe" ni a meras emociones. Sería injusto.

Mundial 2026: Sebastián Beccacece, DT de Ecuador, celebra con sus jugadores tras vencer a Alemania.
A pocos minutos del final, antes del gol de Gonzalo Plata, ya quedaba claro que Ecuador había dejado, incluso en lo que parecía su despedida, una imagen de recuperación. No fue el mismo equipo superado y deslucido de los dos primeros partidos. Esa, pese a la eliminación, fue la herencia que dejó la Copa del Mundo 2026.
Incluso sin el resultado final a favor, la gestión de Sebastián Beccacece —en la que habría sido su despedida— estuvo a la altura de las circunstancias, especialmente por una decisión clave: no complicarse a la hora de rearmar al equipo y hacerlo circular con claridad. Fuera de la cancha, el DT argentino mostró una actitud impecable. No convirtió en drama el rechazo popular que enfrenta y lo asumió como algo real e irreversible. Tuvo grandeza al proceder así.
Copa Mundial de Fútbol
Ecuador - México en el Mundial 2026: el dilema de Beccacece con Enner Valencia para los 16avos
Mishell Duque
El ingreso de Nilson Angulo cumplió con la necesidad de darle a Ecuador una verdadera dimensión ofensiva, capaz de reducir el enorme margen de error en la definición. Las estadísticas, esa lotería de la que siempre se puede extraer un dato favorable, indicaban que la Tri había sido el segundo equipo con más remates al arco al final de la segunda fecha, pero ninguno había terminado en gol. Un dato lacerante que se resume en una sola palabra: inefectividad.
Angulo remató por primera vez al arco y consiguió el empate. Para quienes estuvimos en East Rutherford, cuando Sané marcó para Alemania al minuto y medio, fue inevitable pensar que se venía el maltrato germánico, una masacre que habría dejado una mancha negra sobre esta agitada participación mundialista. El gol de Angulo disipó esa impresión.

Mundial 2026: Ecuador, de Pedro Vite y Gonzalo Plata, espera rival en los 16avos de final tras derrotar a Alemania.
Ecuador estuvo a la altura de las circunstancias. Y, más allá de la gestión del técnico, el giro de los acontecimientos tuvo protagonistas en la cancha. El principal fue Pedro Vite, probablemente el mejor ecuatoriano del torneo. Completo, incansable y vibrante de área a área, el volante de Pumas brilló en medio del bajón de Moisés Caicedo, Piero Hincapié y Willian Pacho, cuyo Mundial no estuvo a la altura de sus rendimientos europeos.
¿Qué se viene?
Más allá del cálculo de rivales y sedes, la Tri necesitó lograr el mejor resultado de su historia para revertir la mala imagen previa. Sin embargo, pase lo que pase, los problemas estructurales del fútbol ecuatoriano siguen ahí, y el principal es la falta de poder ofensivo. Jugar dos Mundiales consecutivos con Gonzalo Plata, Kevin Rodríguez y Enner Valencia como principales delanteros habla de la pobreza del medio, acostumbrado a llenar las líneas de ataque de la LigaPro con jugadores extranjeros en lugar de formar y darles espacio a los delanteros nativos.
Beccacece, pese a esta redención final, se irá. El próximo director técnico que llegue, sin importar su nombre, estilo o tendencia, deberá convocar prácticamente a los mismos jugadores de hoy, salvo Patrick Mercado. Ellos, como siempre, darán lo que tienen.

Con pundonor, Ecuador derrotó a Alemania en la Copa del Mundo.
Pero la solución real al déficit ofensivo no pasa por lo evidente ni por lo crudo, sino por lo que no se quiere ver a causa de las aspiraciones desmedidas y las esperanzas eternas.
La alegría festiva del jueves, el feriado inoportuno y populista, la borrachera y el optimismo consumido como opio por las masas estuvieron bien durante las 24 horas posteriores a la gran victoria sobre Alemania. Quienes dirigen el fútbol ecuatoriano —desde los clubes hasta la Federación— deberían tener claro, con o sin este resultado histórico, qué giro profundo debe dar el fútbol nacional para que la victoria de Nueva Jersey no sea una excepción, sino un hecho cada vez más frecuente.