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Diario Expreso Ecuador

Terminal Sur de Cuenca genera dudas a vecinos de La Calera Baja

La nueva infraestructura se construye en el ingreso sur de la capital azuaya. Vecinos temen que la zona colapse por el ingreso de buses y de la inseguridad

La construcción de la nueva terminal sur en Cuenca genera preocupación entre los habitantes de la zona.

La construcción de la nueva terminal sur en Cuenca genera preocupación entre los habitantes de la zona.CLAUDIA PAZAN

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Con la construcción de la nueva terminal terrestre de Cuenca, en el sur de la urbe, se vienen preocupaciones entre los vecinos que temen que su barrio colapse ante un grave problema de movilidad que ya existe como efecto secundario del tráfico pesado que soporta la Panamericana Sur, colindante de esta zona.

EXPRESO recorrió el barrio La Calera Baja, ubicado en Narancay, al sur de la ciudad, junto a vecinos de la zona para evidenciar sus preocupaciones. Aseguran que el sector es residencial y que la llegada de la nueva terminal significará un mayor deterioro de su calidad de vida.

El lugar se trata de una zona de expansión urbana que hace poco tiempo continuaba siendo rural. En la actualidad pertenece a la parroquia Yanuncay y su geografía está marcada por dos vías principales, Bethoven y De la Ópera, ambas en estado regular.

La primera, de aproximadamente 2 kilómetros, cuenta con pavimento en un tramo de unas 5 cuadras, lo demás es de tierra y otros tramos se han quedado como senderos peatonales. En tanto la segunda vía solamente dos cuadras está en buen estado, otro tramo se mantiene en tierra y la continuación permanece cerrada al tránsito debido al problemas con habitantes de la zona que son propietarios de los terrenos por donde es el trazado de dicha vía.

Además, solamente cuatro de las calles transversales están pavimentadas, las demás se encuentran en pésimas condiciones: en tierra y con grandes cráteres. A esto se suma el intenso tráfico que existe en la Panamericana Sur, vía colindante con este barrio.

Existen tramos de la calle Bethoven que están tomadas por construcciones fuera de la línea de fábrica.

Existen tramos de la calle Bethoven que están tomadas por construcciones fuera de la línea de fábrica.CLAUDIA PAZAN

¿Qué dicen los vecionos?

María Morocho, de 59 años, nació en este sector. Hoy su casa está ubicada frente a lo que será la nueva terminal terrestre, en la calle De la Zarzuela. Para la mujer la obra representa un riesgo debido al alto tráfico que existirá en su calle una vez que se inicie la actividad en la terminal. “Nos han dicho que los buses ingresaran por esta calle. El ruido, el alto tráfico y la contaminación por los buses serán aspectos que alteren totalmente nuestro día a día”, comentó.

También hay quienes señalan que no existe un plan real de movilidad para la zona y temen que la inauguración de la terminal terrestre, anunciada para diciembre de este año, sea con soluciones parches para aliviar la carga vehicular que existirá en la zona.

Juan Carlos Paredes, habitante del lugar, señaló que actualmente ya se generan problemas cuando el alto tráfico de la Panamericana Sur (vía colindante del barrio) obliga a vehículos de todo tipo desviarse por las estrechas calles del barrio. “Estas situaciones no son seguidas, pero solo ahí ya sabemos cuál será la transformación de nuestro barrio. Lo que hoy es una zona netamente residencial, quedará convertida en una de alto tráfico con todo lo que significa esto”, sostuvo.

A los habitantes que colindan con la nueva terminal les preocupa el alto tráfico, el ruido, la inseguridad y la contaminación.

A los habitantes que colindan con la nueva terminal les preocupa el alto tráfico, el ruido, la inseguridad y la contaminación.

Y esta preocupación es compartida por otros moradores del sector que incluso van más allá y apuntan hacia los problemas sociales y de inseguridad que pueden instalarse. 

César Ramón, directivo del barrio, recordó que la zona actual donde funciona el terminal de la ciudad es conocida por ser altamente peligrosa donde la prostitución, la venta de drogas, balaceras, asaltos y otras actividades ilícitas son asuntos de todos los días. 

Para blindar a nuestro barrio de estas actividades, las autoridades no nos han dicho nada. Todo está yendo en contra del reloj, incluso para la administración municipal, que está a menos de un año para que dejar el cargo. Tememos que nos dejan instaurado un problema sin control”, sostuvo.

Replanificación de vías está en proyecto 

Estos temores ciudadanos se contraponen al optimismo que se mantiene desde la administración municipal, que asegura tener todos los detalles previstos entre ordenanzas, restricciones en el uso del suelo y planes viales que deben pasar por proceso de replanificación y aprobación en el Concejo Cantona. 

Jaime Espinoza, coordinador de infraestructura y proyectos corporativos del Municipio de Cuenca, detalló que se implementará un plan de mejora para las calles ya existentes; sin embargo, varios de estos proyectos aún se encuentran en procesos de replanificación.

La estrategia municipal contempla dos etapas de intervención vial. La primera corresponde a calles ya aperturadas, como Beethoven, Zarzuela y algunos tramos de la Ópera, donde se ejecutarán obras de pavimentación y mejoramiento de forma inmediata, además, algunas se cambiarán de sentido en su tránsito y otras se ampliarán. En este sentido durante la sesión del Concejo Cantonal del pasado jueves se incluyó en la orden del día el conocimiento y resolución sobre el expediente de replanificación vial del sector Narancay Bajo.

La calle De la Ópera será rehabilitada en dos fases, la primera para conectarse con  las vías ya existentes.

La calle De la Ópera será rehabilitada en dos fases, la primera para conectarse con las vías ya existentes.CLAUDIA PAZAN

La segunda fase apunta a nuevas aperturas y conexiones hacia sectores posteriores, con el objetivo de crear corredores alternos que alivien la carga vehicular del control sur y permitan una conexión más eficiente con la autopista.

Además, Espinoza aseguró que también se trabaja en un plan especial de regulación para el sector y evitar que ocurra lo mismo que pasó en la Chola Cuencana. La propuesta es delimitar dos polígonos alrededor de la terminal donde no se otorgarán permisos para hostales, moteles, bares, discotecas, licoreras ni determinados tipos de comercio. “Los negocios que ya existen actualmente se mantendrán, pero no se autorizarán nuevos establecimientos de ese tipo”, puntualizó.

Terminal se inaugurará este año

La construcción de la nueva terminal sur está en un 30% de avance y su culminación se tiene prevista para el mes de noviembre. La obra tiene alrededor de 5.000 metros cuadrados de construcción y contará con gradas eléctricas, ascensores, patio de comidas, áreas administrativas, boleterías, espacios comerciales, iluminación, cámaras de seguridad.

Actualmente a la Terminal Terrestre de la Chola Cuencana llegan cerca de 800 buses diarios y la nueva infraestructura absorberá aproximadamente el 30% de esa carga, es decir, unos 200 buses dejarán de ingresar al centro de la ciudad cada día.

Además, se tiene previsto implementar un proyecto de buses eléctricos que serán alimentadores del sistema tranviario. Estas unidades serán municipales y recogerán a los pasajeros dentro de la terminal terrestre.

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