Cuenca se abriga con la Tricolor: así vivió la ciudad el debut de Ecuador en el Mundial 2026
Con llovizna, los cuencanos siguieron el estreno de Ecuador en el Mundial. La ilusión por la Tri transformó plazas, cafeterías y hogares en puntos de encuentro

Hinchas cuencanos siguieron con entusiasmo el debut de Ecuador en el Mundial 2026, en una jornada marcada por la ilusión y el apoyo a la Tricolor.
Con 17 grados de temperatura y una ligera llovizna acompañando la jornada, Cuenca amaneció vestida de amarillo. El debut de Ecuador en el Mundial 2026 no pasó desapercibido en la capital azuaya, donde cientos de personas encontraron distintas maneras de vivir la emoción de ver a la Tricolor en la máxima cita del fútbol.
Las banderas aparecieron en balcones y ventanas del Centro Histórico. Las camisetas de la Selección se mezclaron con chompas, bufandas y paraguas. En cafeterías, mercados, restaurantes y plazas, una misma conversación dominó la mañana: el partido frente a Costa de Marfil.
La ilusión mundialista se siente en cada rincón
En el Parque Calderón, Rolando Gonzáles, de 63 años, llegó acompañado de su familia para seguir de cerca el ambiente previo al encuentro. Con la camiseta de Ecuador puesta, aseguró que el Mundial representa mucho más que un partido.
"Estos encuentros unen al país entero. No importa de dónde seamos, hoy todos somos Ecuador", comentó mientras esperaba el inicio del compromiso.
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Entre los futbolistas que más admira mencionó a Willian Pacho. "Es humilde, como nosotros", afirmó.
La expectativa también se reflejaba en las conversaciones de quienes recorrían el centro de la ciudad. Raúl Rodríguez, de 41 años, señaló que cada presentación de la Selección tiene un efecto especial sobre la gente.
"Cuando juega Ecuador, por un momento todo se detiene. La gente se reúne y comparte la misma emoción", dijo.

Locales comerciales de Cuenca se vistieron con los colores de la Tricolor para acompañar el debut de Ecuador en el Mundial 2026 y contagiar el ambiente futbolero entre clientes y transeúntes.
La fe en la nueva generación
Para los más jóvenes, la ilusión pasa por las figuras que representan el futuro del fútbol ecuatoriano.
Alexander Varela, de 21 años, destacó el talento de la nueva generación de futbolistas que hoy representa a la Tricolor.
"Kendry Páez representa el futuro del fútbol ecuatoriano. Queremos verlo brillar en este Mundial", señaló.
Una sensación similar compartió Giovanni Zumba, de 38 años, quien resaltó el ambiente que se vivía en las calles.
"Se siente una energía diferente. Aunque cada persona tenga sus problemas, por unas horas todos nos unimos para apoyar a la Tri".
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Banderas, camisetas y decoración amarilla transformaron varios negocios de Cuenca en pequeños puntos de aliento para la Selección ecuatoriana durante su estreno mundialista.
Una ciudad unida por el fútbol
Durante la jornada se escucharon bocinas, aplausos y cánticos en distintos sectores de la ciudad. Incluso quienes habitualmente no siguen el fútbol reconocieron que la fiebre mundialista terminó por contagiar a todos.
En cafeterías del Centro Histórico, grupos de amigos compartían cafés mientras analizaban las jugadas. En mercados y locales comerciales, las pantallas permanecían encendidas para no perder detalle del encuentro.
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Más allá del resultado, la sensación predominante fue la de comunidad.
Por unas horas, el frío cuencano, el tráfico y las preocupaciones cotidianas quedaron en segundo plano. La ciudad se reunió alrededor de una misma camiseta y una misma esperanza.
Gane o pierda Ecuador, este 14 de junio de 2026, Cuenca ya celebró algo importante: la posibilidad de sentirse unida bajo los colores de la Tricolor. Y si la Selección consigue una victoria, el Parque Calderón y las calles del centro prometen convertirse en escenario de una larga noche de festejos.