SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Susana Baca, la cantante ganadora de cuatro Latin Grammys vuelve a Ecuador

La artista peruana regresará a Quito para unir las sonoridades afroperuanas y andinas en un concierto realizado dentro del Festival Ecuador Jazz

La cantante llegará al Teatro Nacional Sucre el sábado 26 de septiembre, a las 19:00, para presentar Maestra Vida.

La cantante llegará al Teatro Nacional Sucre el sábado 26 de septiembre, a las 19:00, para presentar Maestra Vida.Cortesía

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Una vida marcada por la música

  • Susana Baca, ganadora de cuatro Latin Grammys, regresará a Quito para presentar Maestra Vida, un concierto que reunirá la música afroperuana con las sonoridades de la Orquesta de Instrumentos Andinos.
  • Su trayectoria enlaza la investigación, la poesía y el canto con la recuperación de la memoria afrodescendiente, la lucha contra el racismo y la búsqueda de unidad entre los pueblos latinoamericanos.

La primera vez que Susana Baca escuchó de cerca la marimba de Papá Roncón sintió que aquel sonido la llevaba de regreso al hogar de su infancia. Estaba en la casa-taller del músico ecuatoriano, donde las clases, la conversación y la música convivían en un mismo espacio. No sabía de qué lugar de la memoria provenía esa emoción, pero la reconoció de inmediato.

 Años después, mientras prepara su regreso a Quito, vuelve a evocarla: “Escuchar la marimba que tocan en esa zona es una sensación de fiesta. Es un sonido que me lleva al pasado, aunque no soy consciente de qué época ni de dónde me viene. Lo escucho y me emociono demasiado”.

La cantante peruana llegará al Teatro Nacional Sucre el sábado 26 de septiembre, a las 19:00, para presentar Maestra Vida en el marco del Festival Ecuador Jazz. El concierto reunirá su repertorio y a parte de su banda con la Orquesta de Instrumentos Andinos, en un cruce entre la música afroperuana y las sonoridades andinas. 

También estarán entre las invitadas las ecuatorianas Margarita Laso y María Fernanda Rivera, con quienes Baca ha coincidido anteriormente en escenarios dedicados a las voces de América Latina.

Antes de viajar deberá concederse unos días para acostumbrarse a la altura de Quito y comenzar los ensayos. A sus 82 años, la artista habla de este retorno con una mezcla de entusiasmo y memoria. “Estoy listísima para estar allí. Traigo tanta emoción; me encanta ir a Quito, me encanta ir a Ecuador”, cuenta desde Santa Bárbara, en la provincia peruana de Cañete, donde vive a unos 150 kilómetros de Lima.

Su relación musical con Ecuador incluye De la misma sangre, el proyecto que grabó con Papá Roncón y que puso a dialogar repertorios afroecuatorianos y afroperuanos. Pero aquel histórico encuentro no se limitó a compartir canciones: permitió observar aquello que ambas tradiciones conservan después de siglos de desplazamientos, silencios y resistencia.

“Fue hermoso porque compartimos juntos: yo canté con ellos y ellos cantaron conmigo. Es justamente música afroecuatoriana y afroperuana juntas”, recuerda. Por eso espera que la marimba también forme parte de su próxima presentación en el país.

Un legado de resistencia

La artista ha dedicado buena parte de su vida a seguir los rastros de la cultura afroperuana. Junto con su esposo, el sociólogo Ricardo Pereira, recorrió durante años la costa de Perú en busca de canciones, versos, costumbres y testimonios.

La investigación desembocó en libros como Del fuego y del agua y El amargo camino de la caña dulce, además de alimentar una obra musical en la que conviven la memoria oral, la poesía y ritmos como el landó, el tondero, la zamacueca y el festejo.

Durante esos viajes comprobó que reconstruir el pasado no siempre era posible. Muchas personas mayores evitaban hablar de la esclavitud porque su recuerdo continuaba asociado con el dolor y el desprecio social.

“Encontraba señores muy mayores y les preguntaba qué nociones tenían de la esclavitud. Me decían: ‘No, yo no sé nada’. Negaban. Decían: ‘Esos negros eran esclavos; yo no he sido esclavo’. Era una forma de sentir que aquello había sido terrible. Y, después de la liberación, los últimos en el estrato social continuaron siendo los negros y los indígenas: trabajaban muchas horas y les pagaban sueldos de miseria”.

Su propia conciencia sobre el racismo apareció durante la infancia. En el colegio estaba acostumbrada a cantar, bailar y representar a sus compañeras, por lo que dio por hecho que sería elegida cuando se formó un elenco de danza.

No ocurrió. Ninguna niña negra ni indígena fue seleccionada. Su madre la recibió mientras lloraba y le pidió que perdonara a quienes habían tomado esa decisión porque estaban equivocados. Aquel episodio se convirtió en una de las primeras claves para entender el rumbo que, años más tarde, tomaría su canto.

Antes de hacer de la música su oficio, Baca trabajó como maestra en comunidades de la sierra peruana y en barrios con profundas carencias en Lima. En las aulas conoció un país que no encontraba en los discursos oficiales y comprendió las distancias entre la capital y las regiones.

Esa experiencia reaparece ahora en un proyecto discográfico dedicado al mundo andino. “He sentido la diferencia entre la música de los afroperuanos y la de los pueblos andinos. Entonces, voy a interpretarlos, voy a rendirles un homenaje. Desde tu trabajo, por más pequeño que sea, hay que buscar la forma de unirnos más que nunca”, explica.

La artista ha realizado colaboraciones con artistas como Mercedes Sosa, Caetano Veloso, Totó la Momposina, Natalia Lafourcade, Fito Páez y Calle 13.

La artista ha realizado colaboraciones con artistas como Mercedes Sosa, Caetano Veloso, Totó la Momposina, Natalia Lafourcade, Fito Páez y Calle 13.Cortesía

Palabras que sanan

La poesía le ofreció otra ruta. Cuando era joven dejó de cantar algunos valses tradicionales porque sus letras contenían expresiones que consideraba ofensivas hacia las mujeres.

Comenzó entonces a musicalizar poemas y, en esa búsqueda, conoció a Chabuca Granda. “Yo era una jovencita que estaba buscando qué cantar. Ya no quería interpretar esos valses que había aprendido desde niña, porque a veces tenían palabras muy duras contra la mujer. Empecé a ayudarme con la poesía: a leerla y a cantar a los poetas. Esa fue mi opción”, señala.

En casa de Chabuca observó la paciencia con la que la compositora examinaba cada término antes de incorporarlo a una canción. De esa amistad surgiría también María Landó, poema de César Calvo musicalizado por Granda que Baca llevó a escenarios internacionales. La versión incluida en la antología The Soul of Black Peru, publicada en 1995 por el sello de David Byrne, amplió la circulación de su voz fuera de Perú. 

Apostar por la unidad

Más tarde llegaron tres Latin Grammy, colaboraciones con artistas como Mercedes Sosa, Caetano Veloso, Totó la Momposina, Natalia Lafourcade, Fito Páez y Calle 13, y un periodo breve como ministra de Cultura de su país.

Sin embargo, cuando habla del presente, Baca no sitúa la urgencia en los reconocimientos, sino en la posibilidad de construir una comunidad latinoamericana.

Piensa en los territorios que ha visitado, en las poblaciones que permanecen al margen y en los jóvenes que llegan hasta su casa de Cañete buscando aprender a tocar el cajón o encontrar otras maneras de expresarse.

“Tenemos que ser una comunidad, y no solamente a nivel de gremios o de países.... Que identifiquemos a Ecuador por su poesía y por su música me parece maravilloso. Eso no nos lo pueden quitar; no van a poder separarnos nunca", dice

Baca trabajó como maestra en comunidades de la sierra peruana y en barrios con profundas carencias en Lima.

Baca trabajó como maestra en comunidades de la sierra peruana y en barrios con profundas carencias en Lima.Cortesía

El Ecuador Jazz alista motores

Además de Susana Baca, el Festival Ecuador Jazz 2026 reunirá, del 10 al 26 de septiembre, a figuras como la cantante hispanoecuatoguineana Buika, quien llegará con su *Experiencia Sinfónica Tour*; el músico cubano Alaín Pérez junto con su orquesta, y el cantante marfileño Tiken Jah Fakoly, referente del reggae africano. 

La programación incluirá también propuestas ecuatorianas, entre ellas The Claudia Martínez Jazz Project, Delirium, Los Barrelshots, Juan David Maya Trío, Ultimate Organ Trio y Roberto Vera Quintet, en conciertos que ampliarán el encuentro hacia el reggae, los ritmos afrolatinos y las fusiones contemporáneas. 

tracking