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Skinny brows: las cejas finas están de vuelta
Regresan en una versión mucho más editorial. El maquillador Jonathan Samaniego explica qué cambia frente a las cejas finísimas de los noventa y cómo llevarlas.

Rihanna las reinterpreta con un acabado más suave a diferencia de los años 90s.
Lo que debes saber
- No es la misma ceja de los 90. Ahora el efecto se logra más con decoloración y maquillaje que con una depilación extrema y rígida.
- Rihanna vuelve a marcar la pauta. Su apuesta por unas cejas casi imperceptibles refuerza una estética más editorial, minimalista y pensada para cámara y redes.
- El tono importa. La decoloración debe adaptarse al tono de piel y al efecto que se quiera conseguir; no se trata simplemente de aclarar la ceja al máximo.
Las cejas gruesas comienzan a ceder terreno. Las skinny brows, finísimas y casi imperceptibles, vuelven al radar de la mano de celebridades como Rihanna. Y aunque a primera vista parecen traer de regreso aquellas cejas que dominaron los años noventa y principios de los 2000, esta versión tiene otra estética.
Jonathan Samaniego, maquillador, estilista y asesor de imagen con 14 años de experiencia, explica que antes “mientras más fina, mejor”, pero el resultado era mucho más rígido y marcado: prácticamente una línea sobre el rostro.
Ahora la intención es diferente. En lugar de recurrir necesariamente a una depilación extrema, “se utiliza la decoloración, el maquillaje y técnicas como el laminado, que permiten aclarar visualmente la ceja hasta conseguir ese efecto casi transparente” señala Samaniego. El objetivo es llevar la mirada hacia una estética más minimalista y, al mismo tiempo, muy editorial.
Aunque por estructura pueden resultar especialmente favorecedoras en rostros ovalados y rectangulares, la tendencia actual apuesta más por experimentar. La consigna parece ser clara: menos ceja, más impacto.
Claves para llevarlas
Samaniego sugiere esto para sumarse a las skinny brows sin caer en los excesos de los noventa:
- Prueba antes de depilar: No es necesario eliminar gran parte de la ceja para conseguir el efecto. El maquillaje, el laminado y los productos que permiten aclarar visualmente el vello son una buena forma de probar la tendencia antes de hacer un cambio permanente.
- El tono importa: Si se opta por la decoloración, el color debe dialogar con el tono de piel y con el resultado que se quiere conseguir. Desde un rubio muy claro hasta un efecto casi transparente, la idea es que se vea intencional y no simplemente una ceja descolorida.
- Cuidado con el DIY: Aunque es una técnica rápida y muy atractiva para reproducir en casa, Samaniego advierte sobre el uso de productos destinados al cabello. La piel del rostro y la zona cercana a los ojos son más delicadas, por lo que lo recomendable es utilizar fórmulas adecuadas para cejas o acudir a un profesional.
- Mira la forma del rostro: Desde una lectura clásica de visagismo, las cejas muy finas funcionan especialmente bien en rostros ovalados y también pueden adaptarse a facciones rectangulares. En rostros redondos, el resultado puede cambiar considerablemente las proporciones, por eso conviene probar primero el efecto con maquillaje.