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Diario Expreso Ecuador

Investigación universitaria

Científicas advierten que la salud del adulto comienza desde el embarazo

Estudio de la UTPL revela que el desarrollo de la microbiota intestinal durante los primeros mil días de vida influye en el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2

La alimentación, la lactancia materna y el uso responsable de antibióticos son determinantes para el desarrollo de una microbiota saludable.

La alimentación, la lactancia materna y el uso responsable de antibióticos son determinantes para el desarrollo de una microbiota saludable.Canva

Gabriel Cornejo
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Los primeros mil días de vida, desde la gestación hasta los dos años, pueden definir buena parte del estado de salud de una persona décadas después. Ese es uno de los principales hallazgos de una revisión científica desarrollada por investigadoras de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), que analiza cómo la microbiota intestinal temprana influye en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiometabólicas como obesidad, diabetes tipo 2 e hipertensión arterial. 

El estudio advierte que el equilibrio de los microorganismos que habitan el intestino cumple un papel determinante en la regulación del metabolismo, el sistema inmunológico y los procesos inflamatorios.

La lactancia protege la salud futura

La docente e investigadora Ana Lizette Rojas explica que este período constituye una oportunidad única para proteger la salud futura. "Los primeros mil días de vida son una etapa decisiva porque el organismo está en plena formación. En ese período se establece la microbiota intestinal, que participa en procesos esenciales como la regulación metabólica e inmunológica

Cuando ese equilibrio se altera de manera temprana, pueden originarse trastornos relacionados con el peso corporal, la glucosa y la presión arterial en la vida adulta”, señala. Además, añade que “los primeros años pueden dejar una huella biológica que aumenta o reduce la susceptibilidad futura, por lo que cuidar esta etapa puede contribuir a una mejor salud décadas después”.

La investigación también identifica factores que pueden modificar el desarrollo de la microbiota, entre ellos el nacimiento por cesárea cuando no es médicamente necesario, el uso indiscriminado de antibióticos y algunas condiciones maternas. Sin embargo, las especialistas insisten en que el mensaje debe centrarse en la prevención y no en generar temor. “Una cesárea puede ser necesaria y salvar vidas; los antibióticos también son indispensables cuando existe una indicación médica. 

El problema no es utilizarlos cuando se necesitan, sino hacerlo de manera innecesaria o sin prescripción”, enfatiza Rojas. La investigadora recomienda fortalecer la nutrición durante el embarazo, promover la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses e incorporar una alimentación complementaria variada y suficiente desde esa edad.

Los desafíos para los sistemas de salud prenatales

Para las investigadoras, los resultados también plantean desafíos para los sistemas de salud. Rojas sostiene que la prevención debe comenzar incluso antes del nacimiento. “Muchas enfermedades crónicas del adulto no aparecen de un día para otro; se van construyendo a lo largo del curso de vida. Por eso es necesario fortalecer el control prenatal, promover una alimentación saludable durante el embarazo, apoyar la lactancia materna y desarrollar políticas públicas que faciliten entornos saludables para las familias”, afirma.

Expertas ecuatorianas destacan que los primeros mil días representan una ventana de oportunidad para prevenir enfermedades crónicas mediante hábitos saludables.

Expertas ecuatorianas destacan que los primeros mil días representan una ventana de oportunidad para prevenir enfermedades crónicas mediante hábitos saludables.Canva

La estudiante investigadora Valentina Jaramillo destaca que algunas bacterias beneficiosas desempeñan un papel fundamental durante el desarrollo infantil. “Bifidobacterium y Lactobacillus ayudan a digerir componentes de los alimentos, fortalecen la barrera intestinal y contribuyen a la maduración del sistema inmunológico. 

Cuando disminuyen o se altera el equilibrio de la microbiota, puede aumentar la susceptibilidad a problemas metabólicos e inflamatorios en etapas posteriores de la vida”, explica. No obstante, aclara que estos microorganismos forman parte de un ecosistema complejo en el que también influyen la alimentación, el ambiente y los estilos de vida.

El interés por la microbiota

Frente al creciente interés por la microbiota, Jaramillo advierte que aún persisten numerosos mitos. “La microbiota es muy importante, pero no explica por sí sola todas las enfermedades. También intervienen la genética, la alimentación, la actividad física, el sueño y las condiciones sociales. Otro error frecuente es pensar que cualquier probiótico sirve para cualquier persona o enfermedad. Sus efectos dependen de la cepa, la dosis, la edad y la evidencia científica disponible”, sostiene. Por ello, recomienda evitar la automedicación con antibióticos y priorizar hábitos saludables desde la infancia como la mejor estrategia para proteger este ecosistema intestinal.

Las investigadoras coinciden en que Ecuador y América Latina necesitan fortalecer la producción de evidencia científica propia sobre este tema. "Muchos estudios se han realizado en países con realidades diferentes a las nuestras. Necesitamos investigaciones de seguimiento que acompañen a los niños desde el embarazo hasta la vida adulta para comprender mejor cómo interactúan la microbiota, la alimentación, la lactancia, el uso de antibióticos y las condiciones sociales en el desarrollo de enfermedades cardiometabólicas", concluye Jaramillo.

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