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Diario Expreso Ecuador

Daniel Chong: El guayaquileño que transformó retazos en un negocio internacional

El diseñador ecuatoriano ha vendido más de 100.000 mochilas fabricadas con materiales reciclados y hoy es referente de moda sostenible en España

Daniel Chong con una de sus creaciones

Daniel Chong con una de sus creacionesCortesía

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Lo que debes saber:

  • Pasó de crecer en un taller de costura familiar en Sauces 9 a convertirse en un diseñador reconocido en España y varios países europeos.
  • Sus mochilas están elaboradas con plástico reciclado y otros materiales sostenibles, demostrando que la moda ecológica puede ser de calidad.
  • Tras llegar a España sin recursos, logró crear una empresa con tiendas propias, presencia internacional y reconocimiento de importantes.

Creció entre máquinas de coser, uniformes escolares y vestidos hechos a medida en una casa del sector de Sauces 9, al norte de Guayaquil. Aunque su deseo de convertirse en director de cine lo llevó a estudiar comunicación audiovisual en Argentina, la vida lo regresó a aquello que había aprendido desde niño al lado de su madre: la costura.

Hoy, a sus 42 años, Daniel Chong es uno de los diseñadores ecuatorianos cuyo trabajo tiene reconocimiento en España, donde su marca de mochilas y accesorios sostenibles ha logrado vender más de 100.000 unidades y posicionarse en mercados de Europa y Latinoamérica.

Hijo de padre chino y madre ecuatoriana oriunda de Vinces, Los Ríos, Chong salió de Guayaquil a los 19 años. Han pasado 21 desde que se fue y reconoce que no ha vuelto desde el 2009. Vivió en Buenos Aires y se inscribió en la Universidad de Palermo, motivado por su anhelo de dirigir filmes.

“Al final una película es igual que una prenda, tiene un proceso creativo”, le dice a SEMANA. Aunque su formación académica estuvo ligada al séptimo arte, el diseño siempre estuvo presente. Maritza, su madre, modista de toda la vida, le enseñó a coser desde pequeño mientras confeccionaba uniformes y trajes para sus clientas en Guayaquil.

“Yo crecí rodeado de máquinas de coser”, recuerda. Desde pequeño ayudaba en el taller improvisado en casa y aprendió de patronaje casi sin darse cuenta. Esa experiencia se volvió decisiva años después y marcaría lo que es actualmente.

Tras graduarse en Argentina, Chong permaneció un tiempo intentando abrirse camino profesionalmente, pero no encontró oportunidades. Fue entonces cuando decidió reunirse con su madre quien ya residía en España. Tenía 28 años y llegó “pelado”, como él mismo dice entre risas, sin dinero y dependiendo de los cinco euros que Maritza le daba para una que otra salida nocturna.

Su mamá había pasado por años difíciles como migrante. Trabajó cuidando adultos mayores, limpiando casas y haciendo todo tipo de labores hasta lograr abrir su propio taller de costura en Pamplona. Fue allí donde Daniel comenzó a experimentar con telas, retazos y diseños.

Recuerda que con el dinero que su madre le daba, le alcanzaban para comprarse una cerveza y “con los tres que me sobraban iba a comprar retales (retazos de tela)”, rememora. Empezó creando piezas o accesorios pequeños que vendía en ferias y mercadillos callejeros.

El despegue de la marca

Su creatividad lo llevó a probar formas, materiales y modelos hasta encontrar el producto que cambiaría su vida: sus mochilas coloridas y sostenibles que hoy llevan su nombre. La marca Daniel Chong, que se distingue por un par de aspas, nació oficialmente en 2009, aunque el verdadero despegue llegó entre 2017 y 2018. “Fueron años hasta conseguir un producto que realmente merecía la pena fabricar”, aseguró.

Hoy, su empresa tiene una facturación elevada y sus productos se venden en Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Grecia, Croacia y otros países europeos, además de Chile y Ecuador (a través de Instagram). Desde Madrid, donde vive hace aproximadamente 15 años, lidera una empresa con cinco tiendas en la capital española y una en Barcelona.

Su taller insignia está ubicado en Lavapiés, uno de los barrios más multiculturales de Madrid, desde donde distribuye productos a más de 200 puntos de venta alrededor del mundo. La marca trabaja bajo principios de sostenibilidad y economía circular: utiliza botellas de plástico recicladas y piel de curtición vegetal, libre de cromo y plomo.

“Cuando dices que trabajas con plástico reciclado la gente cree que el producto será feo o sin diseño, pero cuando lo ven entienden que sí puede ser atractivo y de calidad”, recalca. Los precios de las mochilas van desde los 70 hasta los 180 euros, dependiendo del tamaño y los materiales. Además de accesorios, Chong también desarrolla líneas de ropa que incluyen camisetas y vestidos.

Su crecimiento empresarial le ha permitido generar empleo en España. Actualmente cuenta con más de una docena de trabajadores y mantiene talleres de confección en otras ciudades de España. Su equipo de trabajo es multicultural.

Reconocimiento en La Moncloa

El reconocimiento hacia su trabajo también ha llegado desde importantes medios españoles. Diarios como El País y revistas como Harper’s Bazaar y Semana han destacado su trayectoria y el impacto de su marca dentro de la moda sostenible.

Además, el ecuatoriano desfila dentro del calendario oficial de la moda madrileña y recientemente fue invitado al Palacio de La Moncloa por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, durante una jornada por el Día de la Diversidad Cultural promovida por la UNESCO.

“Fue emocionante porque el presidente me dijo que había visto muchas de mis mochilas entre trabajadores de La Moncloa”, cuenta. Para él, ese reconocimiento tiene un valor especial, especialmente por las dificultades que asegura haber enfrentado como migrante y diseñador extranjero en España.

Entre quienes utilizan sus diseños figuran actores y personalidades españolas como Paco León, Eva Soriano y Eduardo Navarrete. Sin embargo, Daniel asegura que el verdadero éxito no está en vestir celebridades, sino en la conexión emocional que logra con sus clientes y en haber construido una marca auténtica desde cero.

Hace poco pudo comprarse su propio departamento, un logro que resume años de esfuerzo, incertidumbre y perseverancia. Y aunque su vida está en España, Ecuador sigue presente en sus recuerdos.

Recuerdos de infancia

Mantiene contacto con antiguos profesores y compañeros de colegio en Guayaquil, trae a sus recuerdos los juegos en la calle y sobre todo la comida de su infancia. Hablar de Vinces y de su abuela Norma todavía le despierta emociones.

“Recuerdo el olor de la guatita, los bollos de verde, el encebollado… son cosas que se te quedan para siempre”, dice. La cocina se ha convertido también en uno de sus grandes hobbies. Disfruta fusionar sabores ecuatorianos y asiáticos, como una manera de unir las dos raíces culturales que marcaron su historia y personalidad.

Ahora, una nueva etapa comienza para su marca en Ecuador. A través de la cuenta @danielchong.ecuador, manejada por Cristiana Terán, amiga cercana, sus productos ya empiezan a comercializarse en Guayaquil mientras estudian abrir una futura tienda física.

El creativo no descarta regresar algún día para explorar materiales ecuatorianos como alpaca o lanas tradicionales e incorporarlos en futuras colecciones. Porque aunque construyó su vida lejos de casa, la memoria de Guayaquil sigue cosida en cada diseño.

DATOS

  • La tienda que abrió en Miami la cerró meses atrás, por los altos aranceles que le impuso Trump a España, lo que hacía imposible sostener los precios.
  • Su madre es jubilada, sin embargo, es quien está pendiente de todo alrededor de su hijo. Él la presenta con orgullo al término de los desfiles.
  • Daniel es docente de Modas en el Creative Campus de la Universidad Europea, en Madrid.
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