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La urgencia del numero dos

Antes de fijar el número uno, algunos ya examinan el número dos. La lógica electoral, a tres meses del cierre de inscripciones ante el Consejo Nacional Electoral, obliga a pisar el acelerador en una etapa de listas largas y concreciones cortas.
De momento, las tres principales tendencias que, según las encuestas, disputarán con mayor capacidad el puesto en Carondelet, han iniciado ya la consulta previa de nombres, según pudo confirmar EXPRESO con fuentes de Alianza PAIS, CREO y el Partido Social Cristiano (PSC).
En todos los casos, a pesar de la diferencia ideológica por delante, la crisis se convierte en la brújula que orienta las sugerencias: será el tema de la campaña, dice el 70 % de los encuestados por Cedatos.
El PSC lo sabe. Y La Unidad también. Lo han sabido desde antes de nominar a Cynthia Viteri. “Si el tema no fuera la economía, Cynthia sería una candidata sin peros”, dijo a este Diario uno de los voceros de la coalición, John Argudo, durante los días de la polémica candidatura inamovible. Pero la opinión pública ha definido su interés: la crisis. Por eso, altos representantes del socialcristianismo y la propia Viteri, han confirmado a este medio estar a la búsqueda de una voz especialista en Economía, preferiblemente hombre, preferiblemente quiteño y preferiblemente con experiencia probada. Y aunque nombres hay muchos, Mauricio Pozo, el exministro de Economía de Lucio Gutiérrez, es uno de los perfiles no confirmados que podría recibir la propuesta socialcristiana. “No he recibido ninguna y de nadie... aún”, asegura Pozo.
CREO, por su parte, no lo tiene tan simple. El equipo de Guillermo Lasso ha evaluado durante el último mes una serie de perfiles que resultarían óptimos para acompañar a su candidato indiscutible. Las opciones se reducen a tres perfiles y nueve nombres. Pero la decisión final dependerá de la apuesta oficialista.
Las fuentes del despacho de Lasso lo explican así: si va Lenín Moreno, el perfil es el de una mujer, preferiblemente quiteña, preferiblemente dedicada a la labor social, tal vez doctora; si el ungido resulta ser Jorge Glas, a quien identifican con el continuismo total, la opción se inclina hacia un joven, empresario (“un Pablo Arosemena, pero de Quito”, resumen las fuentes de la Ejecutiva); y el más improbable de los escenarios, que incluye al propio Rafael Correa, dejaría a Lasso con la posibilidad de buscarse un similar en la Sierra: maduro, empresario y sin vinculación política anterior.
La decisión final, sin embargo, dependerá de Lasso. “Es una decisión personal, el partido será respetuoso”, aseguran las voces consultadas en CREO. Y bien podrían depender del fin al que lleguen las negociaciones políticas, por ejemplo, con SUMA. “Lo más probable es que sea alguien de Quito”, es lo único que tiene claro, de momento, el propio Lasso, según dijo a este Diario.
Del otro lado, en PAIS, donde ni siquiera el presidenciable tiene certeza, los nombres de posibles número dos siguen apareciendo con facilidad. A medida que Glas y Moreno se afianzan, sus ejecutores miran hacia Manabí, por ejemplo, cuya recuperación después del terremoto será una de sus líneas de campaña. “Hay quienes sugieren a líderes que arrastren votos como el prefecto del Guayas (Jimmy Jairala, Centro Democrático); de Pichincha (Gustavo Baroja, PAIS) o especialmente de Manabí (Mariano Zambrano, Manabí Primero)”, dice un alto representante del partido de Gobierno. La formación, sin embargo, no se convence de decantarse por un candidato ajeno aunque aliado. Por eso a Zambrano le aparece competencia en la Asamblea como Gabriela Rivadeneira, Marcela Aguiñaga y la exlegisladora y actual ministra manabita Lídice Larrea; todas antiguas militantes verde flex.
La lógica territorial marca, de momento, las principales opciones del oficialismo, pero no se descarta que el rol económico, sobre todo en el escenario de Moreno, juegue un papel fundamental en el espacio de la papeleta. Izquierda o derecha, esta vez, la economía manda.