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Trampantojo laboral
El sector sindical está indignado. Al parecer los madrugaron en una reunión que, con la presencia de uno de sus representantes, al que ahora desconocen, se decidió favorablemente sobre una propuesta de reformas que atropellan conquistas históricas de los trabajadores, so pretexto de la crisis y reactivación económica del país.
La Constitución dispone que los derechos laborales son irrenunciables e intangibles y que será nula toda estipulación en contrario. Que se prohíbe toda forma de precarización, como la contratación laboral por horas, o cualquiera otra que afecte los derechos de las personas trabajadoras en forma individual o colectiva; y el enriquecimiento injusto en materia laboral.
Para los palurdos que no conocen la historia, a los trabajadores nadie les regaló beneficio alguno, todas las normas laborales positivizadas han sido producto de conquistas, de luchas; de tal manera que, pretender mermarlas para beneficiar al capital, es simplemente una insensatez.
Buscar reformas a la distribución de la jornada laboral de 40 horas semanales entre 6 días sin derecho al pago de horas extras, o jornadas de hasta 12 horas diarias dentro de un máximo de 40 horas semanales, sin pago adicional, es atrevido, por decir lo menos.
El 1 de Mayo se recuerda la muerte de los obreros que lucharon por la reivindicación de la jornada laboral de 8 horas, por lo que navegar en vías contrarias a esta conquista implica despreciar a quienes murieron por esta lucha. Resulta inconcebible que ciertos zafios traten de obtener disposiciones legales contrarias a estos preceptos.
Asesórense mejor, no vivimos en un huasipungo donde el terrateniente de turno ordena a sus esclavos cuánto y cómo trabajar. Si en la Asamblea prenden la aplanadora y pasan esta reforma, con seguridad tendrán que enfrentar, debido a sus vicios de inconstitucionalidad, a la renovada Corte Constitucional, que tiene en su seno juristas con experiencia y credenciales académicas para impedir que este trampantojo laboral logre ver la luz del día. El ser humano está sobre el capital y así deben todos entenderlo.