Actualidad
En Senescyt, la mayor nomina
El mejor pagado. Hay 3 funcionarios en la Secretaría Técnica de Comité de Coordinación de Función de Transparencia y Control. Ayer se publicó que eran 2.

La silueta del tamaño del Estado, hasta ahora desdibujada por la opacidad oficial, ha dado la razón a las voces que hablaban de una burocracia obesa. En el vértice de la pirámide gubernamental, la Presidencia alimenta a 505 empleados con algo más de 11 millones de dólares presupuestados en 2018, según las estadísticas elaboradas por el Observatorio de Política Fiscal en base a cifras de Finanzas. Pero siendo la cabeza del Gobierno, Carondelet no está en la cúspide de las entidades del Ejecutivo que más gastan en personal. Ahí está la Senescyt, encargada de la Educación Superior y de la concesión de becas al extranjero, con $ 60,9 millones a repartir entre 3.400 servidores públicos.
Por encima de ella hay organismos públicos o ministerios con cifras más abultadas, tal y como desveló ayer EXPRESO, pero se trata fundamentalmente de carteras que albergan entre sus números a profesores, médicos, policías, militares, jueces, fiscales, agentes de tránsito, etc. Ni siquiera todas las superintendencias en conjunto alcanzan a la Senescyt en número de burócratas y tienen asignado, entre todas, un presupuesto tan solo de $ 10 millones por encima de esa secretaría.
Como la Senescyt, hay 27 entidades públicas o departamentos gubernamentales (excluidos ministerios) con mayor peso de personal, en número de funcionarios y en presupuesto que Presidencia. Este manejo del tamaño del Estado, heredado del Gobierno de Rafael Correa y ratificado con Lenín Moreno, ha generado voces críticas que urgen al recorte. Quienes estuvieron en las riendas económicas defienden la sostenibilidad del volumen de la burocracia, pero hasta los representantes de los servidores públicos asumen que vendrá un ajuste doloroso.