Actualidad
El sector privado y los ODS
lograr los ambiciosos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) -que incluyen acabar con la pobreza, mejorar la salud mundial, garantizar la educación universal y mitigar el cambio climático hasta el año 2030 -va a costar mucho dinero. El total será mucho más de lo que los gobiernos pueden poner a disposición, y no se puede cerrar la brecha por medio de la asistencia oficial para el desarrollo, que en la actualidad llega a 132 mil millones de dólares por año. El sector privado y los mercados financieros modernizados serán de esencial importancia. Hasta hace poco, las organizaciones internacionales y los gobiernos tenían roles relativamente bien definidos en el desarrollo mundial y la sostenibilidad, y la participación del sector privado en el proceso se veía, a menudo, a través de contribuciones al crecimiento económico, creación de empleos e ingresos fiscales. Ahora esto debe cambiar y el sector privado debe asumir un rol más amplio e integrado en la agenda de desarrollo: puede convertirse en financiador, desplazando miles de millones de dólares de capital hacia las economías en desarrollo y en implementador, convirtiendo las ganancias en crecimiento económico sostenido, inclusión social y protección ambiental. Los principios subyacentes a estas medidas están anclados en el Objetivo ODS 12.6, que alienta a “las empresas, especialmente a las grandes y transnacionales, a adoptar prácticas sostenibles y a integrar la información de sostenibilidad en su ciclo de presentación de informes”. Las instituciones financieras y de gestión de activos pueden proporcionar incentivos positivos a tales empresas -es decir a aquellas que incorporen criterios de sostenibilidad, pensamiento a largo plazo y de desempeño ambiental, social y de gobernanza (ASG) en sus modelos empresariales centrales- al momento de asignar activos según el caso. Tal medida contribuiría en gran manera a promover el progreso a largo plazo en los ODS. Afortunadamente, muchas empresas ya encajan en esta descripción. Sin embargo, pesar de la innovación en los productos financieros que canalizan la inversión ASG, el suministro de instrumentos ASG, como los bonos verdes, sigue siendo insuficiente. Otro reto se relaciona a los datos. Son indispensables los buenos datos sobre la inversión ASG, ya que permiten a los inversores y a las empresas determinar si sus desembolsos en esta área promoverán o impedirán el logro de los ODS. Para lograrlo necesitamos desarrollar un marco de presentación de informes robusto y transparente que permita a las empresas informar sobre el desempeño financiero y no financiero, y apoyar al sector privado y a los inversores en sus esfuerzos por combinar la maximización de beneficios con la búsqueda de objetivos económicos, sociales y ambientales a largo plazo. La presentación de informes corporativos integrados y la divulgación de información relevante sobre ASG pueden facilitar la creación de un sistema financiero eficiente que promueva el crecimiento económico sostenible, mientras que al mismo tiempo apoye el logro de los ODS. Lideran la presentación de informes unas pocas organizaciones nacionales e internacionales, como GRI, SASB e IIRC. Sus principales objetivos son permitir a las empresas y a las organizaciones fijar objetivos de sostenibilidad e indicadores clave de rendimiento; monitoreo, preparación y divulgación de datos comparativos e integración de prácticas sostenibles. La cooperación público-privada puede permitir a millones de personas salir de la pobreza y ayudar a construir un mundo más pacífico, próspero y seguro.
Project Syndicate