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Sabiduria: “Si no quieres que se sepa, entonces no lo hagas”
Cualquier persona en una posición de mando o poder, deja en evidencia sus principios cuando escoge sus colaboradores (dime con quién anda y te diré quién eres), cercanos o no. De allí se derivará quienes sean escogidos por ellos, que en principio deberían tener la misma fortaleza moral y ética.
Cuando se descubren acciones reñidas con la moral, realizadas por personal subordinado, estas culpas repercuten sobre sus superiores. También se deja en evidencia que su comportamiento, en términos generales, despierta sospechas sobre el comportamiento de sus superiores.
En los casos actuales, de por sí graves, como los casos Gabela y Balda, por la forma en que se dieron, hay una evidente mirada hacia las instancias superiores. Los argumentos exhibidos hasta ahora (específicamente en el caso Balda), no muestran la solidez requerida, y, orientan la opinión a la responsabilidad de los entes superiores.
Habrá que esperar al desarrollo del juicio a ver si tenemos pruebas de descargo sólidas, no veo como tales la amenaza de pedir asilo, se mira como una reacción propia de quien está asustado, de quien no tiene costumbre de afrontar consecuencias de sus actos, entonces me atrevo a mencionar el consejo que me repetía siempre mi madre: “Si no quieres que se sepa... no lo hagas”.
Ing. José M. Jalil Haas