
Un retorno a la gastronomia y al amor en Mexico
Para Laura Esquivel, la novela ‘Como agua para chocolate’, publicada en 1989, era una historia íntima, familiar, que escribió como tributo a una tía abuela y que, en aquel entonces, era el primer intento literario de una docente dedicada a promover el teatro infantil.
Sin embargo, la obra, que narra la historia de un romance intercalado con la gastronomía y en el trasfondo de la revolución mexicana, superó sus expectativas por completo, vendiendo más de siete millones de copias a nivel mundial y llegando incluso a la pantalla grande un par de años después.
La protagonista de la novela, Tita de la Garza, es una joven apasionada por la cocina a la que la obligan a seguir la tradición familiar de quedarse soltera para cuidar de su madre. Las recetas que abren los capítulos de la obra narran lo que acontece con el paso de los años, tras que su novio se casa con su hermana para permanecer cerca de ella.
El libro, aclamado tanto por los lectores como por la crítica, culmina con un poético final plasmado dentro del realismo mágico.
Veintisiete años después de su publicación y tras años de dedicarse a otras novelas como ‘Malinche’ y ‘A Lupita le gusta planchar’, Esquivel retoma a los personajes de ‘Como agua para chocolate’ en ‘El diario de Tita’, publicada recientemente por la casa editorial Suma de letras.
“La escritura de ‘Como agua para chocolate’ cambió mi destino y el año pasado surgió la posibilidad de escribir la segunda parte de esa historia; aunque no lo tenía contemplado hacerlo, decidí hacerlo por el interés de las nuevas generaciones por la novela”, sostuvo la escritora en una entrevista con diario El Universal.
‘El diario de Tita’ ahonda en los eventos acontecidos durante los veinte años que abarca la novela, pero que no constaron dentro de ella, como los por menores del conflicto político de la época, las muertes en la familia y el final de otro de los pretendientes de Tita que se ganó el corazón de los lectores: el doctor John Brown.
“Lo que sucede en la novela es que yo me brinco veinte años en donde se ve que Tita está preparando una boda y el banquete, y creemos que es para el de ella, pero después te das cuenta que es para la hija que Pedro tuvo con su hermana. En el diario nos vamos a enterar de esos veinte años en que Tita fue educando a la hija de su hermana Gertrudis, lo que fue pasando con ella y lo que pasó entre ella y el doctor Brown”, comentó Esquivel.
La obra, a la que la autora describió como ‘transgresora’, es un libro objeto elaborado en tapa gruesa y que cuenta con lágrimas impregnadas, flores y fotografías adheridas a las páginas quemadas gracias al incendio y un amplio recetario que esta tomó de los cuadernos de la tía en la que se inspiró ‘Como agua para chocolate’.
El diario está escrito en primera persona e inicia cuando Tita se enamora de Pedro.
Este cubre los mismos veinte años retratados en la novela y concluye un día antes del final original de esta.
Las críticas de los lectores, hasta el momento, se encuentran divididas.
Mientras unos consideran que los datos que el diario revelan eran innecesarios y no complementan en nada la novela original, otros establecen que esta está bien escrita y que permite a los fanáticos de la obra regresar, esta vez a profundidad, al universo de los personajes que tanto amaron.
El caso es que, pese a las divisiones, este no es el final de la familia De la Garza, pues la escritora ya ha anticipado una nueva novela que se enmarcará dentro de la historia. Esta, titulada ‘Mi negro pasado’, girará en torno a la madre de Tita y se publicará el próximo año.