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Recordando a Cervantes
Los días duros que vivimos no deben impedirnos olvidar las calidades humanas superiores que en diverso género de actividades nos ha mostrado el mundo o nuestro propio país. Por ello, hoy es justo recordar a Cervantes, cuando se cumplen cuatrocientos años de su fallecimiento en Madrid. Al hacerlo, reflexivos Sancho, surge la inquietud: ¿porqué perdura cuatro siglos una fama? Don Quijote contestaría diciendo: “Mi buen Sancho, cuando el otorgamiento de la grandeza que cobija una gloria es merecido, esa grandeza y esa gloria son eternas”.
Así, la de Cervantes, tiene esa condición y por eso para recordarlo basta con el apellido. Tal como cuando en el Ecuador decimos Alfaro. Nadie duda de a quién nos referimos.
Cabe entonces, intentando superar las angustias que a todos nos han golpeado, asumir aquello que el ingenioso hidalgo de La Mancha recomendaba: “Confía en el tiempo que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades” y con Don Eloy su repetido: “La noche más negra de la historia es la más próxima a la aurora.”
En efecto, poseedores de viejas y merecidas glorias, los pueblos a los que hace una semana les llegó la desgracia, ahora, como Don Quijote, lanza en ristre, tenemos que enfrentar la desventura, volver a levantarnos y seguir adelante, sabiendo que luego recuperaremos “la cordura” y como recomendaba Montalvo, el haber tenido algo de Quijotes nos hará merecedores del aprecio de nuestros semejantes.
Ya estamos dando una hermosa lección de solidaridad. Entonces, dejando de lado contabilidades macabras que han perdido todo significado, salvo en razón de un morboso e inaceptable masoquismo, lo que tenemos que hacer es aguzar el sentido del futuro, sacar lecciones provechosas de lo ocurrido y juntos dedicarnos a reconstruir el porvenir, con fe, con esperanza sustentada en la capacidad que hemos tenido para volver a ponernos de pie, cuando decidimos hacerlo al unísono, como cabe en estos momentos, sin otro objetivo que recuperar los sueños, avanzando en libertad y progreso. Jamás olvidaremos a los que se fueron. A su nombre ahora tenemos que construir el mañana.
huertaf@granasa.com.ec