SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Por quince dias, sera a la vez el guardia y el artista expositor

Está siempre atento a lo que pasa a su alrededor porque es su función como guardia, pero internamente sus sentidos se ocupan también de apreciar y aprender de los detalles de los artistas que admira en las obras expuestas en el museo donde labora.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Está siempre atento a lo que pasa a su alrededor porque es su función como guardia, pero internamente sus sentidos se ocupan también de apreciar y aprender de los detalles de los artistas que admira en las obras expuestas en el museo donde labora.

Nelson Cuero Hurtado es guardia privado en el museo Nahim Isaías desde hace ocho años, mientras sus ratos libres los pasa en su propio taller, dedicado a su arte y creatividad.

Pertenece a la empresa internacional de guardias privados Simboram, que brinda seguridad a todos los museos del Ministerio de Cultura.

Como artista, en tanto, su temática preferida ha sido su cultura y la mujer afro. Sus formas y estructura corporal han fascinado al artista. Considera que esta es su musa, que hay mucho qué manifestar sobre ella en sus cuadros.

“Al pintar a la mujer afro siento que estoy adentrándome en la cultura de mi pueblo, de mi etnia, es una forma de manifestar la importancia, de resaltarla a través de la óptica las formas y la belleza de nuestras féminas”, dice a EXPRESO.

“Nuestra cultura es muy rica y hay muchas cosas interesantes y estéticas que tenemos que expresar de nuestro pueblo y mi enfoque en la mujer, por su belleza, por su sensibilidad, es digna de resaltar”, agrega.

El pintor pretende incentivar a la fémina afro para que sea consciente de la belleza que posee, lo estético de su cuerpo. Hay algunas, según Cuero, que no se estiman, cuando con su color de piel ébano, lucen muy bellas. Los colores fuertes resaltan sobre su piel, con ello pretende elevar su autoestima.

Cuero, oriundo de San Lorenzo, Esmeraldas, de 34 años, llegó a Guayaquil siendo un niño. Desde pequeño siempre ganaba los concursos escolares y colegiales de pintura.

“Siempre me gustó pintar y dibujar, fue desde pequeño mi forma de recrearme y expresarme, plasmar lo que sentía, quizás por no haber tenido una relación muy estrecha con mis padres, me encerraba en la pintura, y cada vez me fui involucrando más en el mundo del arte”, relata el pintor.

En su casa, ubicada en la ciudadela Pedro Menéndez, del vecino cantón Durán, cuando se prepara para pintar, sigue una especie de ritual: aísla un pequeño espacio en la sala, toma los pinceles, espátulas, brochas, pinturas (generalmente trabaja con acrílicas), arma su caballete y a la luz de una ventana se inspira en lo cotidiano. Mientras está en ello, no permite que ni su esposa ni sus dos niñas lo interrumpan.

Gracias a su costumbre de ahorrar, mientras laboraba como guardia de seguridad en la iglesia del Divino Niño en Durán, donde le permitían cuidar carros, logró guardar lo suficiente para construir su casa.

Como guardia trabajó en varias ciudades, entre ellas, Cuenca, donde notó que a la gente le gustaba lo que él hacía. Incluso fue contratado por una familia para pintar un mural en su casa. Eso fue clave en su decisión de dedicarse a la pintura.

Y ahora, como informara ayer a EXPRESO, la administradora del Nahim Isaías, Guiselle Moreno, le dio la oportunidad de exponer su trabajo. La muestra se inauguró anoche y estará abierta al público de lunes a viernes, de 8:00 a 16:00; y de 10:00 a 16:00 los fines de semana y feriados.(F)

tracking