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Primer paquetazo morenista
Aunque en entrevista realizada a comienzos de semana por diario El Telégrafo al ministro de Economía y Finanzas, Carlos de la Torre, dijera el funcionario encargado del manejo económico del país que el año que recientemente acabó cerrará con un crecimiento del producto interno bruto (PIB) mayor a lo estimado inicialmente por el Banco Central, y que hemos superado nuestras expectativas, atribuyéndolo, en el más puro estilo Lenín Moreno, a la confianza nacional e internacional que ha logrado generar el actual gobierno -lo que se traduce en efectos como la reducción del riesgo país-, por otra parte las empresas comercializadoras del combustible que proporciona la compañía estatal Petroecuador dieron a las industrias las nuevas listas de precios. En ellas el diésel pasa de $ 1,917 a más de $ 2,064, y el búnker se eleva de $ 1,151 a $ 1,281, alza del precio del diésel y el búnker que, con razón, diario Expreso en reporte del miércoles 3 de enero, calificó como el primer “paquetazo” para el sector industrial, de alto consumo de combustibles, para este año 2018.
Este paquetazo, como siempre ocurre, nos terminará afectando a todos.
Mal momento sobre todo para las empresas cafetaleras y cacaoteras, que tienen un alto consumo de combustible para producir. También para las industrias manufactureras que consumen este tipo de combustibles, diésel y búnker, en los procesos de enfriamiento.
Señálase que el incremento viene ya desde los últimos seis meses, con porcentajes de 0,70 y 7,66 % en el caso del diésel 2 y de hasta 11,27 % para el búnker.
Según reporta este mismo diario EXPRESO en su edición del miércoles, compañías grandes de la ciudad habrían indicado que consumen 8.000 galones diarios de búnker y 3.000 de diésel, lo que les causa un egreso superior a los 800.000 dólares diarios, que sumado al aumento del salario mínimo en $ 11,00, superior al que pueden pagar, causará más desempleo.
Quien no sabe de problemas económicos y financieros no está capacitado para gobernar ningún país. Lo empezamos a sufrir los ecuatorianos. Pero Lenín Moreno, tan campante.