Actualidad
Preocupaciones
Mientras muchos estamos “distraídos” observando los acontecimientos de la política nacional, están ocurriendo en el Ecuador otros hechos de importancia. Un ejemplo de ello es la flota pesquera china que desde el diecisiete de julio de este año pesca en las proximidades de la Zona Económica Exclusiva del Ecuador, con un número de embarcaciones que, al decir de la prensa, representa el doce por ciento de la totalidad de la flota pesquera de dicho país.
Adicionalmente, hace pocos días fue capturado un buque de bandera china en la Reserva Marítima ecuatoriana, llevando gran cantidad de fauna marina vulnerable, un hecho significativo, ya que incluso una de las especies capturadas está en peligro de extinción. Ante estos acontecimientos hay algunas interrogantes para las cuales es necesaria una explicación clara y concreta del tema.
Así por ejemplo, si estamos hablando de aproximadamente trescientas embarcaciones, sería interesante conocer cómo se están abasteciendo de combustible y si ese combustible regular o irregularmente sale del Ecuador.
Sería importante además determinar cuáles son las gestiones que está realizando el Gobierno a través de la Cancillería en este tema y cuál ha sido su resultado, ya que como trascendió en los medios de comunicación, el Gobierno ecuatoriano está indignado con la situación.
Otro punto relevante es conocer cómo una flota “del tamaño de las provincias de Santa Elena y Guayas” no pudo ser detectada. Es verdad que países como el nuestro tienen necesidades en relación a los implementos tecnológicos para realizar ese tipo de control, pero una flota con esas dimensiones creería que tiene alguna relevancia a notar.
Finalmente, la última preocupación está relacionada con que China se convirtió en los últimos años en uno de nuestros socios comerciales más importantes. Ojalá que esas relaciones con China no contengan en los documentos internacionales, ventajas o privilegios en cuanto a tolerancia de pesca y abastecimiento de combustible. Para tranquilidad de todos, una “socialización” de esos contratos sería conveniente.