El paro, otra piedra en el dragado del rio Guayas

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El paro, otra piedra en el dragado del rio Guayas

La reciente paralización de actividades trastocó los plazos del nuevo concurso. Aún no es convocado. Antes lo hizo un litigio con la Armada que ya concluyó.

El islote El Palmar es la evidencia de la desatención al río Guayas, que no ha sido dragado por más de 50 años.

El paro detuvo todo y lo que detuvo, lo trastocó. El concurso para el dragado del río Guayas es una de esas tantas cosas. Aún no es convocado, según información del Sistema de Contratación Pública, ni tampoco hay una fecha.

El 21 de agosto pasado, antes del anuncio de las medidas económicas del presidente Lenín Moreno que originaron el paro, el prefecto del Guayas, Carlos Luis Morales, decidió la terminación unilateral del contrato con la Armada Nacional y que dentro de un plazo de tres semanas (a mediados de septiembre) convocaría un nuevo concurso. El primer obstáculo en este proceso fue una medida cautelar interpuesta por la Armada que detuvo la terminación unilateral a inicios de septiembre. Luego de diálogos, la Prefectura y la Armada pactan terminar el contrato por mutuo acuerdo, lo que es acogido por el juez Aquiles Dávila, quien declara desestimada la medida cautelar, ya en medio de un país convulsionado.

El paro es la segunda piedra en este proceso que vuelve a trastocarlo. Este Diario solicitó a la Prefectura del Guayas información sobre el concurso, cómo la paralización afectó o no a su convocatoria y si manejan los mismos plazos. Sin embargo, contestaron que la respuesta llegaría posiblemente la próxima semana. Al parecer es una información que todavía no está delineada o es muy reservada porque ni los consejeros provinciales la conocen.

Luis Almeida, concejal de Guayaquil y delegado del Municipio ante el Consejo Provincial del Guayas, dijo desconocer si existe información nueva o no sobre la convocatoria al nuevo concurso. “Sabíamos que había la idea de convocarlo... Lo que queremos es que se viabilice, pero que no se olvide de lo anterior. Qué pasó (con el contrato), cuánto (dinero) se adelantó, devolvieron el dinero o no. Eso es una obligación del prefecto... Esperamos que informe al respecto”.

Haciendo un cálculo rápido, el concejal guayaquileño cree que con el paro, el proceso se ha retrasado unas tres semanas y el reto ahora es recuperar este tiempo. “Hay que preocuparnos que las obras continúen”.

Con él concuerda el alcalde de Milagro y también consejero provincial, Francisco Asán, quien tampoco conoce novedades sobre el concurso del dragado porque el paro les ha impedido sesionar. “No hemos podido adelantar nada nuevo. La contratación debe hacerse lo más pronto posible. El acuerdo (con la Armada), si bien es cierto es extraoficial, no conozco si ya se firmaron los documentos de mutuo acuerdo o no. En la próxima reunión con el prefecto le voy a preguntar sobre este tema”.

Los plazos inmediatos, como las tres semanas que iniciaron en agosto para convocar a un nuevo concurso, sin duda se alteraron. Pero hay otro plazo de largo alcance que ronda la futura obra: hasta el 31 de diciembre para implementar la Fase 1 del dragado. Lo dijo el prefecto Morales.

El alcalde Asán, también miembro de la Comisión de Planificación y Presupuesto del Consejo, prefiere ser cauto aunque lanza algunas cifras que pueden dar una idea de si el plazo fijado se cumplirá o no. “Normalmente una licitación de esta demora de 60 a 90 días. No es tan rápido”. Mediados de octubre. A días de noviembre. Y en diciembre, las nubes empiezan a pintarse de gris. El invierno llegará sin aún tener claro el futuro del dragado.