SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

La nueva decada perdida

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Sufran revolucionarios del siglo XXI: ¡Se viró la tortilla en Venezuela! ¡Qué bueno ver a los abusadores reclamando por los “abusos”, a Diosdado clamando por legalidad y a la prensa informando que los retratos de Chávez fueron retirados de la Asamblea! Esta vez doña Tibi no pudo hacer fraude y el pueblo venezolano -harto ya del socialismo fracasado- castigó en las urnas a los abusadores. Pero en todas partes se cuecen habas. Resulta que aquí, el mago de la economía no lo ha hecho tan bien como pregona y el tan cacareado “milagro ecuatoriano” no es sino un fiasco. Eduardo Valencia explicó en Ecuavisa que: 1.- Durante la “revolución ciudadana” el poder adquisitivo del ciudadano se redujo tanto, que es equiparable al de la década perdida de los años ochenta; 2.- Que nuestro crecimiento económico ha sido el más bajo de la región (4,4 %). A la cola, después de Perú, Uruguay o Panamá; 3.- Que el régimen manipula las cifras mediante un “engaño contable”; que solo el 19 % ha sido inversión y el 81 % gasto corriente. ¡Bingo! Se farrearon el billete del petróleo para pagar sueldos de la burrocracia y no en inversión, como nos han cuenteado durante la nueva “década perdida”. ¡Qué diferencia con el Municipio de Guayaquil que lo hace al revés, destinando solo el 15 % a sueldos y el 85 % a inversión! Ramiro Aguilar concuerda con Valencia al expresar que el régimen lleva una “doble contabilidad”. Grave acusación. Que no se pueda confiar en los indicadores económicos porque los manipulan, ya es el colmo. ¿Por qué el Gobierno no hace una verdadera rendición de cuentas y nos explica si esto es cierto o no? De ser así, la conclusión será inevitable: al que sabemos le quedó grande el puesto. No supo administrar el país y su manejo de la economía ha sido “de a perro”.

Por eso no podemos hacer experimentos. Nos jugamos el futuro. El próximo presidente debe ser el mejor administrador del país, so pena de irnos al despeñadero. Si dejamos que la política arrastre a la economía, adiós Lola.

colaboradores@granasa.com.ec

tracking