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Un milagreno filma pelicula en las calles de su ciudad

Tiene 28 años y se considera un soñador. Melvin Izquierdo es un milagreño que canta, compone y en alguna ocasión, en el 2012, intentó hacer un libro al que tituló ‘Los zapatos de Juanito’, pero del que solo logró 25 páginas. Sin embargo, tres años después esa historia se convertiría en el guion de la película que protagoniza: ‘Sexto mandamiento’, un filme que se graba íntegramente en su lugar natal.
Izquierdo recuerda que para hacer esta película tocó puertas, propuso la idea a amigos, unos lo tomaron a broma, y un pequeño grupo arrimó el hombro para sacar adelante el proyecto.
Por estos días, ese grupo está en locaciones grabando las escenas que forman parte del filme que cuenta la historia de Melvin Left, un joven cuya niñez estuvo marcada por las necesidades económicas y el trabajo precoz; el resentimiento y la ambición que logró sembrar ‘El Jura’, un matón que lo mete en el mundo del sicariato.
La película empezó a rodarse en septiembre de 2015 y en estos días se graban las últimas escenas para empezar con el proceso de edición y posproducción que la realiza Christian Morán, un licenciado en Diseño Gráfico, quien además dirige a los actores.
Más allá del ego por protagonizar su propia película, Melvin comenta que fue la falta de apoyo lo que hizo que sea él quien le dé vida al personaje.
“Acudí a grupos de teatro y me dijeron que los actores cobran; es obvio, pero este proyecto no busca hacer dinero, sino llevar un mensaje”, cuenta el joven quien ha basado su historia en sus creencias religiosas.
“La película viene de uno de los mandamientos de Dios que dice ‘No matarás’. Actualmente es muy fácil llegar al asesinato; este producto enfoca el cambio radical mostrando una realidad como tal”, explica el director, quien coincide con Melvin en que con el producto audiovisual se busca hacer conciencia y tratar de lograr un cambio en la sociedad.
La producción es de bajo costo, o como califica Melvin: por amor a la camiseta. “Ninguno de los chicos que actúan cobra un sueldo, solo la grabación tiene un costo, pero no es lo que costaría en el mercado”.
Por ello, mientras se filma una escena los chicos se turnan para sostener el boom (micrófono) o los rebotadores de luz, es decir están delante o detrás de las cámaras según la situación o la escena lo requiera.