
Mauricio Rodas: “Nuestra administracion no ha suscrito contratos con Odebrecht”
Tras las revelaciones de los directivos de la constructora Odebrecht que dicen haber sobornado a funcionarios ecuatorianos, el discurso oficial busca posicionar que el único contrato que ahora tiene la empresa es con el Municipio de Quito. Hay investig
No abandona un esquema que, se nota, bien trabajado. Evita incursionar en los terrenos pantanosos de la política y espera que los pedidos de investigación a su patrimonio y gestión no respondan a una retaliación. Si es así, dice, “que lo juzgue la opinión pública”. El alcalde de Quito recibió a EXPRESO, la tarde del viernes, en una de las oficinas municipales.
- ¿Cómo entra el Municipio de Quito en la trama de corrupción de Odebrecht?
- El revuelo empieza por un documento del Departamento de Justicia de Estados Unidos que nunca hace referencia ni al Municipio ni al contrato de la Fase II del Metro. Ningún organismo nacional o internacional ha generado observaciones a esta etapa de la obra. Hay que comenzar entendiendo eso para no distorsionar ni confundir la discusión.
- ¿Quién ha querido confundir la discusión? ¿El Gobierno?
- Eso es algo que la ciudadanía tendrá que juzgar. Consideramos positivo el hecho de que se hayan iniciado auditorías, exámenes especiales sobre este contrato, porque eso contribuye a la necesaria transparencia en este y todos los proyectos de la ciudad.
- Pudo evitar todo eso. Fue advertido de posibles irregularidades de Odebrecht. ¿Por qué decidió contratar con esta empresa pese a las alertas?
- Nuestra administración no ha suscrito ningún contrato con Odebrecht, lo hicimos con un consorcio conformado por las empresas Acciona y Odebrecht. Es decir hay una empresa española muy prestigiosa en ese acuerdo.
- Pero también una empresa cuestionada por corrupción. ¿Por qué se insistió con Odebrecht?
- Recordemos que la licitación de la fase II del Metro inició en la anterior administración. Ahí se desarrolló lo principal que es el diseño de los términos de referencia y los pliegos. Es decir, los requisitos para seleccionar al ganador. También escogieron a cuatro finalistas, entre ellos al consorcio Acciona-Odebrecht. A nuestra administración le correspondió la apertura de las ofertas económicas. Según las políticas de los cuatro organismos multilaterales que controlan el contrato (Banco Mundial, Banco Europeo de Inversiones, Banco Interamericano de Desarrollo y Corporación Andina de Fomento), debía ser adjudicado a la oferta más baja y esa fue la de Acciona-Odebrecht.
- ¿No es sospechoso que el proyecto haya subido más de $ 400 millones con relación al presupuesto referencial?
- La Contraloría acaba de emitir un informe que desbarata cualquier argumento de que hubo un incremento en el precio del proyecto Metro de Quito. Ahí se establece, claramente, que el presupuesto referencial, hecho en la anterior administración, estuvo subvalorado.
- ¿Esa subvaloración constituye un delito? ¿Va a denunciarlo ante las autoridades?
- Es la opinión pública y las autoridades competentes las que deben establecer aquello. Lo que sí puedo decir es que hemos logrado una reducción de $ 50 millones sobre esa oferta, que fue la más baja. Hoy el Metro de Quito es uno de los más competitivos de América Latina.
- Reducción que, ahora se conoce, se logró en reuniones ‘informales’. ¿No resulta, al menos, peculiar este mecanismo de negociación en un proyecto tan sensible?
- Todo lo que se ha hecho se enmarca en las políticas de los cuatro organismos multilaterales. Ellos establecen la posibilidad de que el contratante defina mecanismos que permitan reducir el monto del contrato. Al inicio planteamos al consorcio la posibilidad de una negociación. Tenían el derecho de aceptar o no la propuesta y no aceptaron negociar por costos unitarios. Lo que logramos es reducir dos componentes del contrato, lo que redujo el monto en $ 50 millones.
- Parece que nadie le va a agradecer, porque igual Contraloría inició un examen especial a sus bienes y a los de su familia.
- Y he recibido con enorme satisfacción ese anuncio de examen especial a mi declaración patrimonial. De hecho, envié una comunicación al señor contralor (Carlos Pólit) para ponerme a las órdenes y cooperar con todo lo que sea necesario para el desarrollo de ese examen.
- ¿Podría aparecer algún bien que se le haya olvidado declarar?
- (Ríe) En lo absoluto y aquello quedará demostrado en el análisis que Contraloría está ejecutando. Entregaré toda la información que sea requerida.
- ¿Cree que el apoyo de su movimiento político, SUMA, a la candidatura presidencial de Guillermo Lasso le está pasando factura?
- Todo ese tipo de temas debe ser evaluado por la ciudadanía. Nosotros nos remitimos a expresar hechos, no conjeturas ni especulaciones. Lo que hemos dicho es lo que se apega a la verdad y puede ser comprobado. Yo espero que criterios de carácter político no pretendan afectar un proyecto de tanta importancia para la ciudad.
- Y eso que el suyo es un apoyo silencioso, ¿mantendrá ese silencio en el proceso electoral?
- No mezclo mi rol como alcalde de Quito con temas electorales, me parece lo responsable. Tengo que ejercer mis funciones sin contaminar aquello con temas electorales. Cosa distinta es la posición de mi movimiento político, del cual soy miembro y tengo una voz importante, que ha tomado una posición clara de apoyar a Lasso porque consideramos que es la mejor opción de cambio para Ecuador.
- Pero Quito es una ciudad política. A los quiteños les gustan las obras, pero también un alcalde que sea líder.
- A mí me eligieron los quiteños para resolver los problemas de la ciudad, mejorar la calidad de vida y llevar adelante las obras transformadoras, y eso es lo que estamos haciendo, es mi responsabilidad fundamental. Seguiré ejerciendo mi liderazgo como lo hicimos en abril, a raíz del terremoto, cuando claramente desde el Municipio ejercimos nuestro rol de capital de la república. Seguiremos ejerciendo ese tipo de liderazgo.
- ¿Y se pronunciará, por ejemplo, sobre la Ley de Plusvalía?
- Lo hice en rechazo desde que apareció el proyecto. Vamos a defender el bolsillo de los quiteños, creemos que este no es el momento de aplicar nuevas cargar impositivas a los ecuatorianos. Es la hora de establecer estímulos para la actividad productiva e inmobiliaria. Tampoco vamos a permitir que se coarte la autonomía municipal en materia de facultades recaudatorias y de definición de los destinos de los ingresos tributarios.
- El Gobierno central está atrasado en la entrega de recursos a los municipios. ¿A cuánto asciende la deuda con Quito?
- Estamos hablando de $ 21 millones de las transferencias de diciembre; $ 8 millones por concepto de multas de tránsito y $ 20 millones de la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Esa ha sido una permanente realidad que ha causado serios aprietos en el flujo de caja, pero no ha impedido que continuemos con los grandes proyectos de la ciudad.