Actualidad
Maria, la del barrio
En la Edad media los reyes consideraban que habían recibido de Dios el poder de gobernar. Su mandato provenía de la divinidad y no de los hombres. Pero en el año 1620 aparecen en Massachusetts 102 puritanos llegados en el Mayflower, cuyos locos descendientes patentan un sistema en el cual los gobernantes no son designados por los dioses, sino elegidos por el pueblo: el sistema presidencial. Y con esto inauguran la democracia que antes no existía. De ahí que el presidencialismo sea la idea política más interesante de todos los tiempos, pues crea un sistema cuya principal característica es el carácter electivo del gobierno. Es el pueblo quien elige un gobernante llamado presidente. Y también le da el poder de escoger quiénes lo acompañan en el gobierno. Pero para que no se pase de “sabroso”, le dice: “OK, jefe. Tú designas tu equipo de gobierno. Pero te ponemos un Congreso -también elegido por nosotros- para que te controle. Y solo nombras a los que el Congreso aprueba”. Así funciona desde 1787 en EE. UU. y en todos los países que adoptaron la democracia, en lugar de tener un rey bajado del cielo. Y desde 1835 todas las Constituciones del Ecuador establecen el carácter electivo del gobierno y esta forma de designar las autoridades.
Pero el 2007, sin fundamento alguno, un demente destruyó el sistema político. -¿Y la participación? -La verdadera participación estaba en la Constitución del 98. Cuando hablamos de ella parece que nos refiriésemos a María, la del barrio, pero es el único texto que ha permitido la participación del pueblo en el debate de elaboración de la ley en proyectos de iniciativa popular. Volver al 98 no es retroceder, sino avanzar hacia una verdadera democracia. Lo que Correa hizo fue para controlar el país con 7 sapos y no con 137 en el Congreso. Le salió más barato. Encima, el avivato belga dejó poniendo tres candados en su Constitución que impiden reformarla en la Asamblea. La única salida es una consulta popular que no solo desaparezca el Cpccs, sino que -de una vez por todas- ponga en vigencia el texto del 98 y vuelva el país a la normalidad.