“En la tierra si hay justicia”

Todo lo bueno o malo que le hacemos a otro ser (humano, animal o vegetal) algún día nos lo harán o a nuestros descendientes; esa es la justicia divina que se cumplirá con el policía metropolitano que le salvó la vida a una señora, como reseñó EXPRESO; la gratitud de ella o el reconocimiento social son secundarios. Cuántos otros héroes anónimos habrán cuyos actos de amor al prójimo no se hacen públicos pero que cumplen (sin tanto alarde religioso o publicitario) con el mandamiento máximo de Jesús: trata a los demás como quieres que te traten y no les hagas lo que no quieres que te hagan; esta regla de oro es la clave para vivir (y dormir) en paz con nuestra conciencia.

Miguel Ulloa Paredes