“Al machismo hay que combatirlo desde las aulas para eliminar los femicidios”
Se han convertido en una verdadera pandemia los casos de femicidio en el Ecuador. Quizá lo sabemos ahora porque la ley lo contempla y castiga de esa manera. Pero de la contraparte, la educativa, no se escucha nada. El machismo es una actitud heredada y la única forma de eliminarla es en las aulas, porque en muchos hogares es una aceptación tácita que el hombre “es la autoridad, el rey y el mandamás”.
Al casarse el hombre tiene a una sirvienta, que le debe satisfacer todos sus caprichos y antojos. Recuerdo en la época colegial, un compañero nos comentaba que el papá le enseñó que cuando se llega al matrimonio lo primero que se debe hacer es “asentar” a la mujer con un buen par de golpes para que no sea resabiada y aprenda a obedecer y servir al esposo. Considero que las autoridades antes de estar enfrascadas en temas de imprevisibles consecuencias como la libertad de género, deberían preocuparse por alcanzar como sociedad la igualdad de sexo. Es terrible conocer las formas del maltrato emocional y físico al que muchas mujeres son sometidas en sus matrimonios. Ya es hora de que el hombre entienda que el matrimonio es de una pareja, con los mismos derechos y obligaciones, y que la mujer le ponga un punto final a su situación de maltrato sea de la edad y condición que sea y empiece a darse una vida que se merece.
David E. Ricaurte Vélez