Actualidad
Habitantes de la Pradera 3 reclaman atencion por parte de las autoridades
Una vez más, los habitantes de la ciudadela Pradera 3, ubicada en el sur de Guayaquil, hacen un llamado a las autoridades. Solicitan el arreglo inmediato de sus calles internas, que incluso antes del invierno permanecían ya con huecos.

Una vez más, los habitantes de la ciudadela Pradera 3, ubicada en el sur de Guayaquil, hacen un llamado a las autoridades. Solicitan el arreglo inmediato de sus calles internas, que incluso antes del invierno permanecían ya con huecos.
“Llevamos reclamando trabajos de bacheo hace más de un año y no hemos obtenido respuesta alguna”, se queja Diego Alvarado, residente, al hacer hincapié en que, a consecuencia de ello, los daños en los automóviles se han multiplicado, al igual que los incidentes en bicicletas y en moto.
Los baches son tan gran, tan amplios, asegura Jorge Tandázuri, comerciante que lleva en el sector alrededor de 30 años, que solo este mes ha visto caer sobre el pavimento a siete personas. Siempre en la noche.
“La iluminación les juega una mala pasada. Se dan duro”. Y es preocupante, agrega, sobre todo porque la zona es congestionada. “¿Qué pasa si un conductor no ve que estás en el piso? ¿Te atropella? Hay que poner atención en ello”, explica.
En un reportaje anterior, el Municipio confirmó a EXPRESO que los trabajos de mantenimiento y bacheo se realizarían luego del invierno. Y es a ello a lo que apuntan, precisan. “No queremos que ahora se olviden de nosotros. Necesitamos que las autoridades intervengan nuestras vías”, coinciden los residentes.
Los vecinos también hacen un llamado a que el Cabildo no permita más que los vehículos de carga pesada, como trailers y camiones, se estacionen -como lo hacen- en el lugar. Ellos aseguran que por las noches, estos son utilizados como refugios de adictos y delincuentes.
“La gente viene y fuma, y se esconde cerca de las llantas. Te asustan y hasta te roban. Es un problema que lleva más de dos años. Nos sentimos aterrorizados y abandonados”, agrega Merlin Cando, también residente que apunta a que el peso vehicular de estos transporten influyen también en el deterioro de la calzada.
“Debido a que circulan por nuestras calles, que no son de concreto, es que tenemos tantos huecos”, sentencia.