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El Gobierno y la empresa buscan renovar cultivos cafetaleros
El Ministerio de Agricultura y Nestlé prevén plantar 10.000 hectáreas con nueva variedad.

La multinacional Nestlé dio a conocer los primeros resultados de la implementación de ensayos de nuevas variedades de café en el Ecuador, que desvelaron un nuevo prototipo de cultivo con mejores niveles de producción. El proyecto motivó al Ministerio de Agricultura a pedir, de forma oficial, acceso a estas nuevas variedades para ejecutar un programa nacional que prevé la plantación de 10.000 hectáreas.
El programa, explica la firma presente en el país, inició en el 2012, con la validación del potencial agrícola, que incluyó un trabajo de campo con agricultores ecuatorianos sobre un grupo de híbridos (F1) de café Arábica, desarrollado por el centro de investigación “Nestlé Research Tours” en Francia y su estación en Nanegal, Ecuador. “Después del desarrollo y evaluación inicial de estas nuevas generaciones de híbridos en la estación Nanegal a nivel de centro de investigación, fueron necesarios cuatro años de evaluación en condiciones reales en diferentes regiones del país (Loja, Pichincha y Zamora Chinchipe), con el objetivo de conocer la aceptación de las nuevas variedades por parte de los agricultores”, explica la empresa.
Las variedades seleccionadas por Nestlé, se asegura, producen entre 200% y 400% más que la variedad control caturra sembrada en iguales condiciones. Este potencial productivo, señala la firma, está ligado a una calidad en taza significativamente superior al estándar y una aceptación generalizada por parte de los cafetaleros, “lo cual lo hace una alternativa muy importante para la caficultura local”.
Gracias al apoyo gubernamental, las dos variedades híbridas de café de Nestlé empezarían a ser propagadas por semillas siguiendo un estricto protocolo.
Estos híbridos de Arábica, explica la empresa, representan una nueva generación de variedades con un sistema único de propagación que utiliza un rasgo natural que obliga a los árboles padres a realizar la cruza por una polinización natural y propagarse por semillas, lo que reduce el costo de propagación a un costo similar al del material tradicional. Teniendo en cuenta la situación crítica que enfrentan los agricultores y los servicios agrícolas en América Central y del Sur con la crisis de la roya, algunos de estos híbridos podrían utilizarse para abordar el problema y proporcionar una nueva generación de material a los agricultores.