
Feriado contra corrupcion
La campaña para la segunda vuelta, que arranca mañana, se anuncia agresiva.
Una campaña que se anuncia agresiva. Desde mañana, Lenín Moreno, de las filas de PAIS, y Guillermo Lasso, líder de la alianza CREO-SUMA, empezarán su propia lid en busca del sillón presidencial.
Serán, según el calendario del Consejo Nacional Electoral, 20 días de campaña.
En los últimos días, el oficialismo subió el tono del discurso. En un esfuerzo por golpear al candidato opositor, el Gobierno no dudó en recuperar el fantasma del feriado bancario, la crisis económica de 1999. En ese empeño está todo el aparataje estatal, empezando por el presidente de la República, Rafael Correa, e incluyendo a los medios gubernamentales.
A Moreno (en ‘gira de agradecimiento’ desde el pasado 20 de febrero) solo le tocó subirse a la ola. “La carta de presentación que tiene el Sr. Guillermo Lasso es el feriado bancario. La mía es la Misión Manuela Espejo”, dijo el pasado 24 de mayo. “Sé que tu voto no es un cheque en blanco que se endosa a un banco”, añade en su recién estrenado spot para convencer a los votantes en la segunda vuelta. Él ofrece, además, “un país en donde no seamos mirados como clientes”.
El analista político, periodista y docente universitario Francisco Rocha cree que el candidato del movimiento CREO va a responder y “va a tener que echar mano a los casos de corrupción que son evidentes y que han sido reconocidos por el régimen”.
La fiscalización al actual régimen es una de las ofertas de campaña de Lasso. “Fiscalización”, gritó en los mítines con sus simpatizantes en la primera vuelta. En sus últimas intervenciones, en más de una veintena de entrevistas, volvió sobre ese discurso: “Debemos lograr justicia social y crecimiento económico como caras de una misma moneda. Hoy estos se ven distorsionados por la corrupción”, manifestó el pasado 6 de marzo.
¿Su ventaja? El rol de su candidato a vicepresidente, Andrés Páez, quien (como contó EXPRESO la semana pasada) anuncia que será el gran fiscalizador del correísmo.
Aunque Lasso tampoco parece estar dispuesto a dejar pasar durante la campaña los ataques de PAIS relacionados con el feriado bancario. Anunció acciones legales, en el futuro, en contra de Moreno por calumnias y, ayer, denunció ser víctima de linchamiento mediático. Y tiene un inesperado ‘aliado’: Eduardo Valencia, que dirigió la Comisión Investigadora de la Crisis Financiera, creada en 2007 por orden del presidente Correa.
Ayer en radio Democracia aseguró que el candidato y la cúpula de Alianza PAIS mienten cuando señalan a Lasso como el culpable del feriado.
El riesgo de una campaña con elevada dosis de confrontación, dicen los analistas consultados por EXPRESO, es la ausencia de planes de Gobierno. Lasso ha insistido en su proyecto estrella para crear un millón de empleos. Moreno se escuda en el programa de atención social ‘Toda una vida’.
La reforma de la estructura del Estado entró en debate con el anuncio de Lasso de que estaría dispuesto a llamar incluso a una Asamblea Constituyente para cesar a las autoridades de control. Moreno no se ha pronunciado.
¿Qué está pendiente? Rocha extraña propuestas concretas de las dos agrupaciones, como por ejemplo sobre seguridad social, política exterior y defensa. Aunque cree que tampoco se verán en la campaña que iniciará mañana.