Actualidad
El espejo de Correa
La noticia sobre la donación que el expresidente Correa habría realizado en favor de su hijo menor, refiriéndose a un inmueble valorado en US$ 422.000, que el exmandatario posee en el Distrito Metropolitano de Quito, abre el debate.
La donación hecha a favor del hijo no llama la atención; sino el hecho de que se haya dado coincidiendo con el pedido de medidas cautelares solicitado por la jueza de la Corte Nacional de Justicia que lleva el denominado Caso Balda. En verdad tal “coincidencia” genera especulaciones, sobre todo cuando en el pasado inmediato, Correa en el poder descalificaba tales prácticas si eran realizadas por empresarios, hoy la tortilla se da vuelta, como dirían los españoles, y el exmandatario pretende que por tratarse de él, los ecuatorianos veamos tal donación con ojos de bondad, sin suspicacias, ni malicia.
Difícil pasar por alto la suspicacia de Correa, contenida en la Ley Orgánica para la Defensa de los Derechos Laborales, en cuyos antecedentes adjudicó a los empresarios malicia en todos sus actos, al tratar sobre las utilidades, cuando manifestaba que el Estado no ha podido evitar el incumplimiento de la obligación de pago de utilidades por la existencia “de testaferros”. En el párrafo siguiente manifiesta: “Que los empleadores también tienden a incumplir con sus obligaciones tributarias...”; que hay casos en que “los empleadores tienden a ocultar sus bienes e ingresos...”; “Que es necesario establecer los mecanismos a través de los cuales el Estado pueda hacer efectiva la responsabilidad de los empleadores, que superen las medidas tomadas por ellos para evadir sus responsabilidades”.
El texto antes citado devela lo que en Psicología se denomina el efecto espejo, esto es, que alguien adjudica a otro lo que en realidad aplica para sí mismo. Aquel refrán popular de que “cada ladrón juzga por su condición”, es el ejemplo típico.
Tras la reciente donación de Correa, pareciera ser que los antecedentes de la Ley Orgánica para la Defensa de los Trabajadores fue concebida frente al espejo de Correa.