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Demora pero llega
No todas las injusticias se pagan, pero sí la mayoría, aun en países como Ecuador donde la inseguridad jurídica es una característica histórica. Me refiero al destape de la inmoralidad de la “década ganada” que tiene absorta a la mayoría de los ecuatorianos. Creo que no hay definición más clara de crimen organizado que lo vivido en Ecuador los últimos diez años. En 2012 publiqué en esta columna mi preocupación por el surgimiento de una clase rica que a diferencia de las anteriores, que se produjeron con honradez en cada auge económico: cacao, café, banano, pesca, flores, camarones, etc., en esta ocasión se trataba de gente del Gobierno vinculada con proveedores, contratistas, etc. Como Andrés Michelena ha denunciado y lo felicito por la actitud tomada, el Gobierno usó los medios de comunicación sin considerar gastos, se concentró en usarlos como plataforma de propaganda y para lesionar a los opositores. Como para ellos no tenía costo el tiempo en los canales ni el espacio en los periódicos, el secretario nacional de Comunicaciones usó la TV y diarios públicos para atacarme. En la edición del 6-12-2012 de Andes aparece este título con mi foto: Editorialista Guillermo Arosemena debe probar que existe una “descomunal corrupción” en el Gobierno Nacional o quedar como insultador (http://www.andes.info.ec/es/pol%C3%ADtica/7350.html). Más adelante me “...emplaza a probar las aseveraciones injuriosas contenidas en su editorial publicado el domingo 30 de septiembre de 2012”. A esa fecha ya había varias denuncias, empezando por la del come cheque. El lector interesado puede ingresar al enlace siguiente para leer mis respuestas: http://www.desdemitrinchera.com/2012/10/16/hay-corrupcion-en-el-gobierno-de-rafael-correa/. En ellas concluí: “No soy conocido como insultador, escribo con verdad y claridad; lo he hecho en más de 700 artículos y 40 libros [...] La verdad siempre sale, tarde o temprano”. Gracias al presidente Lenín Moreno y a Andrés Michelena ya se conoce cómo era la función de la prensa pública: usar dinero público para propaganda y destruir la honra de la oposición.