Corrupcion

Muy justa y oportuna la decisión del Lic. Lenín Moreno de enfrentar con firmeza a la corrupción, actitud que se basa sin duda en sus nobles principios y en el hecho irrefutable de que, de una u otra manera, fue parte del gobierno que abusando de la estabilidad y del poder, rompió los cánones de la moralidad, habiendo algunos de sus funcionarios abrazado la corrupción cual norte de su vida.

Debería antes de tomar decisiones de gran importancia para la nación, buscar un verdadero, franco y neutral asesoramiento que le ofrezca opciones con gran sustento y legitimidad, para escoger con su buen criterio, la más conveniente.

A este respecto, el Frente de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción que ha decidido conformar, carece de sustento jurídico y presumiblemente moral, ya que invade el terreno del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, que tiene como una de sus funciones velar por la honestidad y por ende luchar contra la corrupción.

Existe ya la Comisión Cívica Anticorrupción, integrada por Jorge Rodríguez, Julio César Trujillo, Isabel Robalino, David Rosero, María Arboleda, Simón Espinosa, Ramiro Román, Germán Rodas Chaves, Byron Celi, Gustavo Cedeño, Mario Unda, Hernando Morales y el padre Fernando Vega. El secretario general es Víctor Rivadeneira, alguien externo que trabajará de forma cívica. Esta comisión cuenta con el beneplácito ciudadano en virtud del perfil de sus integrantes y de su talla intelectual y moral.

El frente propuesto por el Lic. Lenín Moreno carece de credibilidad, toda vez que ha incorporado básicamente a 3 funcionarios del gobierno actual, que estimamos enfrentarán serios conflictos de interés cuando tengan que denunciar el comportamiento incorrecto o inmoral de los de su tienda política; por otra parte, la excusa de monseñor Fausto Traves, arzobispo de Quito, es absolutamente correcta, ya que la Iglesia nada tiene que ver con este tipo de actividades.

Los ecuatorianos del Estado llano aspiramos vivir en un país donde la verdad, el trabajo, el progreso y la honestidad sean su sólido estandarte.

Y sigo andando...