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Luego de la noticia del débito realizado por el Ministerio de Finanzas al Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (Issfa) de cuarenta y un millones de dólares, derivados de la compraventa realizada con el Ministerio de Ambiente de 66 lotes que integran el parque Samanes, hay algunas dudas que a mi criterio quedan en el aire:
Primero, independientemente del procedimiento que debió realizarse por la compraventa de inmuebles entre dos entidades del sector público, hay una realidad de la que es imposible alejarse: las partes tuvieron que haberse puesto de acuerdo en la cosa (en este caso los terrenos) y el precio; es decir que si bien el Issfa recibió los valores, el Ministerio de Ambiente pagó el precio.
A fines del año pasado, la Procuraduría General del Estado emitió un informe acerca de esta compraventa, solicitando al MAE y al Issfa, modificar o rectificar la escritura de compraventa realizada entre ambas, lo que resulta bastante lógico, ya que conforme a sus atribuciones legales la Procuraduría podía solicitar esas acciones, mas no resolver el problema.
A inicios de este mes se dio a conocer el informe del examen especial elaborado por la Contraloría, que al decir de la prensa, coincide con la Procuraduría del Estado en el sentido “de que se inobservaron normas legales en la negociación, lo que derivó en un sobreavalúo de unos 41 millones de dólares del predio”, recomendando la Contraloría que ambas partes (el Issfa y el MAE) “ejerzan las acciones necesarias para recuperar y devolver respectivamente, los valores pagados en exceso”.
Finalmente, la pregunta ante ambos informes de estos órganos del Estado es: ¿cuáles son esas acciones necesarias? Personalmente creo que las partes debieron activar los métodos de solución de conflictos que se hayan estipulado en el mismo contrato de compraventa, o concurrir ante la justicia ordinaria para que un juez decida. O en su defecto, siempre queda la opción legal de la Procuraduría de demandar la nulidad del contrato de estimarlo conveniente.
Desde mi perspectiva, esas son las opciones.
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