
Las canteras clausuradas se declaran “inocentes”
El Municipio cerró siete sitios de extracción en la vía a la costa. Las empresas aseguran haber iniciado la legalización. Se analiza cómo mantener el control.
Quince días después de que el Ministerio del Ambiente confirmó que ocho canteras de vía a la costa pasarían a la competencia del Cabildo, y luego de dos años de protestas constantes de los moradores por las afectaciones ambientales de estos lugares de extracción, al fin hay una voz de aliento: la clausura de siete zonas que no cuentan con licencia ambiental.
La decisión la tomó el Municipio luego de corroborar la situación ilegal de las canteras Explosa, Decal, A Guay Ampliación Precón, Fraga, Progransa, Lérida y Terraplein, que pasaron a ser responsabilidad de la entidad, al tramitar el cambio de extracción de no metálicos a áridos y pétreos.
Con la lista actualizada, el Municipio tiene ahora a su cargo once canteras. En la zona, sin embargo, quedan 21 actividades sin permiso ambiental que están en la cancha del Ministerio del Ambiente.
Al respecto, en su enlace radial, el alcalde Jaime Nebot precisó que ha pedido al ministro que proceda a cerrarlas y hasta se ofreció a hacerlo él mismo “con mucho gusto”, previo a una autorización de la entidad. “La pelota la tiene el Ministerio del Ambiente, solo tienen que pasármela”, insistió.
La caravana motorizada partió con al menos una decena de camionetas de varias direcciones municipales, desde el Albán Borja, a las 09:30, y llegó hasta la altura de Portal al Sol para desde allí subir cerro y poner sellos de clausura hasta en las piedras. Literalmente.
Una cantera no es un local. Se trata de lugares abiertos en los que volquetes recorren llenos de piedra y cascajo caminos secos, por eso la jornada de clausura de ayer “fue más bien simbólica, pero legal”, resaltó el director de Justicia y Vigilancia, Xavier Narváez.
“Los sellos tienen que ser respetados, y por eso garantizaremos que se cumplan con una vigilancia permanente tanto de la dirección que presido, como de la Policía Metropolitana y Medio Ambiente”, prometió.
Hay dos accesos a las canteras en el sector de las urbanizaciones. Uno es el principal, donde entran los vehículos de las siete zonas sancionadas, que ayer se dejó con sello de clausura, y otro, el de la compañía Huayco. “Si nos enteramos que se permite pasar al personal de las clausuradas por allí, también cerraremos Huayco”, advirtió Narváez.
EXPRESO explicó en un reportaje anterior que existen zonas de extracción frente a urbanizaciones como Porto Alegre y Portal al Sol que no cumplen con los 200 metros de distancia que una cantera debe tener con respecto a una urbanización.
Todas las clausuradas constan en esa lista inicial del Cabildo, esto pese a que Carlos Coello, representante legal de las siete canteras, apareció ayer a decir que todo estaba en regla y que hasta se habían acercado al Municipio para los correspondientes trámites de legalización. Pero el director de Ambiente precisó que además de no tener licencia ambiental, todas carecen de la tasa de habilitación que avale su actividad.
Los caminos secos de los cerros, abiertos por las explosiones, dan cuenta de años de trabajo canteril. Las huellas negativas de esa labor están al frente, en las urbanizaciones, y han llegado a cuartear paredes de viviendas cercanas y a enfermar a moradores con las partículas de polvo y el ruido. Por eso, aunque esta acción levanta una esperanza, el escepticismo es inevitable.
Guillermo Ayala, presidente de la Federación de Urbanizaciones de Vía a la Costa, insistió en que tiene que haber una clausura inmediata del Ministerio del Ambiente en las restantes. “Que lo haga o que le pase la competencia al Municipio”.
Pendientes
Aún hay 21 zonas ilegales
Una de las urbanizaciones más afectadas por la explotación de canteras en vía a la costa es Portal al Sol.
Migdalia Bajaña, su administradora, si bien piensa que la clausura de ayer fue un paso, pide a las autoridades que se aclare cuáles son las 21 áreas de extracción que siguen ilegales y proceder a clausurar inmediatamente.
“Parece que lo único que quieren lograr con esto es darle largas al asunto”, opina.
Trae a la memoria el caso de la cantera Eva Adriana, que en 2016 fue denunciada a Ambiente y aún sigue causando molestias a los habitantes de las urbanizaciones Portal al Sol y Torres del Salado.
En otro panorama, el negocio de las canteras cerradas ayer tiene unos 300 trabajadores de planta y ofrece empleo a otros mil de forma indirecta.