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Los cambios en los buses no convencen a los usuarios
Los guayaquileños amanecieron ayer con una nueva tarifa en el servicio de buses. Luego de la primera impresión provocada al pagar cinco centavos más por el pasaje, pocos fueron los pasajeros que la justificaron por las mejoras.

Los guayaquileños amanecieron ayer con una nueva tarifa en el servicio de buses. Luego de la primera impresión provocada al pagar cinco centavos más por el pasaje, pocos fueron los pasajeros que la justificaron por las mejoras.
Ellos observaron que las unidades estaban más limpias, que se había renovado parte del acabado de la carrocería, que más de un conductor intentó ser comedido... Pero otros tantos -entre el escepticismo y el cuestionamiento-, estimaron que pagaban más por un servicio que no muestra tantos cambios. “Paran donde les da la gana”, “Corren y frenan bruscamente”, “Se viaja como en lata de sardinas...”. Fue el talante de las primeras reacciones.
Todo esto como resultado del acuerdo al que llegó el Municipio porteño con los transportistas para permitirles subir la tarifa de 25 a 30 centavos.
Para esto, el Cabildo impuso al gremio el cumplimiento de diez requisitos -en su mayoría, aspectos técnicos-; y del otro lado se dio la promesa de someterse a un censo que determine qué unidades podían seguir circulando y subir el pasaje.
Uno de estos puntos es el acatamiento a circular con las puertas cerradas. Ayer, en el primer operativo que la ATM ejecutó en 20 puntos de la ciudad, solo en la intersección de las calles Portete y la 17 -Suburbio Oeste-, en menos de media hora se emitieron ocho boletas por mantener la costumbre de llevar las puertas abiertas.
- ¿Señor, Ud. no entiende que debe abrir las puertas solo en las paradas?, cuestiona a un chofer un agente de la ATM.
- Lo que pasa es que se me acaba de trabar la puerta, responde el conductor del bus de la línea 77, disco 0900.
En esta ciudad, el servicio urbano está a cargo de 63 cooperativas, las que operan alrededor de 150 líneas. Hasta antes del censo, operaban con un estimado de 3.400 buses.
De una de estas unidades es que Reina Moreira se desembarcó la mañana de ayer en la esquina de la 29 y Portete. “Sí está mejor el servicio. El carro está como recién pintado”.
Mejorar la presentación es otro de los compromisos de los transportistas. Así como que el corredor de los buses sea más ancho, mínimo de 60 centímetros. Detalles que son poco observados por el pasajero, que se fija más bien en cómo los tratan.
“Antes de que se suba el pasaje se iba apretada. Ahora, con cinco centavos más, la cosa es la misma”, comparó Janeth Pincay, otra usuaria.
“Han gastado dinero en tres puertas, pero por gusto. Uno baja por el mismo lado por donde se sube”, acotó el pasajero Víctor Matías, quien viajó desde el sector de San Eduardo hacia Portete y la 17 en un bus de la línea 2.
Tener puertas de subida y bajada, además de un sistema de bloqueo para que solo se abran cuando el vehículo esté detenido es otro requisito. Y uno de los puntos que no todos los choferes cumplen. Ni con los 30 centavos.
LOS DETALLES DEL CENSO
1. Total de buses
Había un total de 3.200 buses. Solo 2.181 fueron censados. El resto ya no circulará.
2. Aprobados
De los 2.181, tienen RUAT 2.069, mientras que 112 no pasaron el censo y deberán volver a intentar.
3. Casos críticos
De 51 unidades operativas de la cooperativa Bastión, aprobaron 9.
4. Metrovía
Solo cinco articulados reprobaron el censo. Superaron el examen 365.
5. Condiciones
Se incumplen aún el arreglo de la carrocería y el espacio entre los asientos.
6. Tipos que hay
Hay 1.325 buses y 744 busetas actualmente en la ciudad.
Los paraderos serán un asunto pendiente todavía
Uno. Dos. Tres, Ahora cuente hasta diez. Ese es el tiempo que tardaba en abrirse la puerta de la 135 que conducía ayer Rubén Intriago. Solo dejaba y recogía pasajeros en los semáforos en rojo y en cada parada en que tenía que repetir la hazaña daba la impresión de que estos se pondrían en verde antes de que los usuarios puedan entrar o salir.
“No hay paraderos. Ponen una ley, pero no tienen las condiciones para hacer que funcione”, se queja este conductor. El gerente de la ATM, Andrés Roche, adelantó que se prevé que las paradas estén listas en enero próximo.
Hasta esto, recordó el comandante de la entidad, Luis Lalama, los conductores deberán atenerse a la disposición de realizar paradas cada 400 metros. “Es algo que ya saben, pero que hay que recordarles”.
Lalama también hizo hincapié en que los operativos continuarán y que es necesario que los transportistas entiendan que solo podrán circular y acceder al cobro de la nueva tarifa los buses que han obtenido el RUAT, y los que no aprobaron el censo lo harán cuando cumplan con las condiciones.
Se abrirá, además, un cupo para nuevas unidades que quieran suplir a las que no cumplieron las condiciones, ya sea porque sus vehículos habían alcanzado la vida útil o porque no tenían carácter de legal. Aún no se sabe cuántos nuevos buses podrán entrar. BIMP