SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

Estar bien atentos al mercado nos ayuda

Cargo. Es gerente comercial de la constructora y promotora inmobiliaria Proaño/ Proaño.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Adelantarse a los hechos y ser ingenioso a la hora de cristalizar y vender proyectos de vivienda son dos habilidades que Oswaldo Ribadeneyra ha desarrollado dentro de las empresas donde se ha venido desempeñando. Y vaya que le han servido, sobre todo en esta época de recesión económica que golpea duramente al sector de la construcción inmobiliaria.

Ingeniero comercial de profesión, Ribadeneyra lleva dos décadas ligado al mundo inmobiliario, manejando la parte comercial y financiera de los proyectos de este tipo. Basta una corta charla con él para tener la sensación de estar frente a un sagaz vendedor y estratega comercial.

Para este profesional nacido en Guaranda y radicado en Quito, el perfil del comprador de vivienda sigue siendo el de siempre, por tanto al venderle un proyecto la mejor táctica es tratar de ofrecerle un producto lo más atractivo posible.

“Hay muchas empresas (del ramo ) que no pudieron prever la contracción que estamos viviendo”, reflexiona. “La única forma de poder enfrentarla es con mayores descuentos y precios más bajos. Caso contrario, esas empresas van a tener pérdidas o no van a tener las ganancias que esperaban obtener”.

Para poder ofrecer productos con descuentos, mejores acabados y otros atractivos sin incurrir en pérdidas, la estrategia que aplica Ribadeneyra y la empresa en la que hoy trabaja es establecer un superávit dentro del presupuesto de venta del proyecto de un condominio. Por ejemplo, si el proyecto cuesta $ 1 millón, el valor que le fijan es de $ 1’100.000.

Como anécdota cuenta que hace poco asistió a un curso de capacitación en el que el representante de una inmobiliaria reveló que no podía vender departamentos de 250 metros cuadrados en $ 300.000 en un sector privilegiado de la capital. Según Ribadeneyra, su error había sido no prever que la gente preferiría comprar más bien una casa con ese precio en el mismo sector.

Con todo lo aprendido hasta ahora, el también ingeniero en Administración de Empresas piensa en el futuro independizarse o asociarse para abrir una inmobiliaria o una constructora pequeña. Todo depende de cómo siga el país económicamente y qué alternativas de inversión pueden surgir. “A veces soy enemigo de cambiar de actividad económica. Si ya estoy en este medio, lo que toca aquí es perfeccionarse en lo que uno está haciendo”, opina.

Así es Oswaldo Ribadeneyra, un hombre convencido de que el éxito depende de la ética, de ser honestos con uno mismo y con los demás.

tracking