La Asamblea aún no encuentra su agenda

La Asamblea aun no encuentra su agenda

El Pleno cumple un mes en funciones. La corrupción relega a segundo plano su ambición legislativa z Los novatos despuntan

La nueva Asamblea Nacional aún busca definirse. Un mes después de asumir las funciones, los 137 legisladores han tenido poco tiempo para asumir la construcción clara de una agenda, obligados por la coyuntura de la lucha anticorrupción a una pugna de bancadas por hacerse con la bandera de la renovada fiscalización.

En un mes, se han presentado ocho proyectos de ley ante el nuevo Pleno. La mayor iniciativa legislativa sigue recayendo en el expresidente Rafael Correa, quien heredó al primer poder del Estado tres discusiones de arranque: una reforma al Código de la Niñez, la fijación de los límites territoriales y la controversial regulación “del odio y la discriminación” en las aún libres redes sociales.

El resto de propuestas recae en los principales bloques legislativos. El socialcristianismo se ha aferrado a sus ofertas de campaña con corte social para la presentación de una reforma educativa (Dallyana Passailaigue) y una reforma al Código de Justicia Laboral apadrinado por Cristina Reyes, la única que de momento ha colado su nombre entre los proyectos aprobados para trámite por el Consejo de Administración Legislativa.

La alianza CREO-SUMA ha intentado, por su parte, colar una reforma a la ley de la Función Legislativa (Tanlly Vera) y a la forma de procesar el peculado dispuesta por el Código Penal (Mae Montaño), sin tener resultados iniciales de momento. La iniciativa por PAIS, con igual suerte, la ha tomado la legisladora de Guayas Verónica Guevara, interesada en reformar las disposiciones sobre el abigeato y robo de aves de corral en las zonas rurales.

A la vista no queda ningún proyecto emblemático ni se arrojan intenciones aún de debatir la estructura del Estado.

El tiempo es corto aún. Durante el primer mes de la Asamblea la corrupción ha desterrado de tres sesiones el debate fundamentalmente legislativo para encerrar al Pleno en un ir y venir de contradicciones sobre Odebrecht, el juicio político al contralor Carlos Pólit y los cinco intentos por lograr la comparecencia del vicepresidente Jorge Glas.

Tras una década de fiscalización adormecida, el nuevo Pleno promete dos semanas de hiperactividad cuestionadora con la comparecencia de las autoridades de control, los representantes del Consejo de Participación Ciudadana y la luz verde al primer juicio político de su era.

El sistema de fiscalización y datos públicos de la Asamblea no registran aún pedidos formales de información por parte de ninguna bancada; sin embargo, Jeaninne Cruz (CREO-SUMA), Henry Llanes (PSC) y Jimmy Candell (de los movimientos provinciales) se han convertido en los primeros en presionar por escrito para la liberación de las glosas de Contraloría en la contratación petrolera, el desglose de los contratos con Odebrecht y el estado de la vía de Santa Elena, en su orden.

Un debate de novatos

Nueva era. Reveladora resultó la sesión sobre la corrupción, que sirvió como carta introductoria para legisladores como Paola Vintimilla (PSC), quien criticó al oficialismo por obstaculizar una y otra vez la comparecencia del vicepresidente Jorge Glas, quien se había mostrado dispuesto a asistir.

También fue el espacio para que Jeannine Cruz (CREO) llevara al Pleno el caso de corrupción de Caminosca, con nombre y apellidos. Una tarea que repetiría al día siguiente en la Fiscalía.

O para que Viviana Bonilla (PAIS) revirtiera la carga de presión que sufre su partido en el Gobierno contra los municipios y representantes vinculados a la trama Odebrecht.

Fue la misma sesión en la que la también novata Wendy Vera (PAIS) fue filmada comprando joyas por Internet, en lugar de atender al debate.