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Arranca la fiesta guayaquilena
Desde ayer la ciudad es un gran escenario. Comienzan los actos y festejos por el aniversario de fundación. El festival de la calle Córdova será uno de ellos.

Los gestores del festival de la calle Córdova anunciaron la noche del pasado jueves que van por su segundo intento. Si la primera vez generó una presencia de cinco mil personas, esta vez, consideran que atraerá a unas seis mil.
No son guayaquileños, pero se sienten parte ya de esta ciudad. Ella -Miriam Herrera- tiene sus orígenes en Lascano (Manabí). Él -Freddy Girón- proviene de Esmeraldas; mientras que Carlos Ávila arribó desde una ciudad de Estados Unidos, nació en Cujitambo (Azogues). Los tres intentan recuperar algunas de las tradiciones populares de la ciudad, como el juego del trompo, el palo ensebado.
Si la primera vez a los tres la idea de gestar el festiva les provocó cierto recelo. “No sabíamos cuál iba a ser la respuesta”, dice Miriam, “pero esta vez estamos muy seguros”.
Si hace un año ellos aseguraban que la idea del festival se centraba en que siempre observaban que en las fiestas julianas los eventos se concentraban en determinadas avenidas, mientras que la calle Córdova era muerta, el reto de este año es de que las actividades que promueven locales como La Papa, La Culata y El Corralón, desde restaurante, cafetería y una picantería, se extiendan hacia el lado norte de la arteria.
“Cuando nosotros abrimos nuestro local, La Culata, esta calle era oscura y peligrosa. Ahora acá llega gente vinculada con la cultura, la televisión, el periodismo”, dice Girón.
Este año, cuentan con el apoyo del Municipio, por medio de la Empresa Pública Municipal de Turismo, que preside Gloria Gallardo; también de la Gobernación, en cuyas agendas, aparece programado este festival, que ofrecerá desde un perfil gastronómico tradicional, hasta una parte artística y cultural, además de la puesta en escena de juegos tradicionales.
Tal como van las cosas, el sueño de Girón de institucionalizar su festival de la calle Córdova, va por buen camino. Como él se atreve a decir: “Quien quita que alguna vez, en un futuro cercano o lejano, sea también tan reconocido como el Festival de Viña...”.
La actividad está programada para el próximo 23 de julio, y durará más de doce horas. Para esto se requerirá el cierre de un tramo de la calle Córdova.
Es parte de una agenda de eventos que compromete al Municipio de Guayaquil y a la Gobernación, pero también a la Prefectura y a diversas entidades e instituciones.
Precisamente, una parte de estos eventos fueron programados la mañana de ayer. Por un lado, la vicealcaldesa Doménica Tabacchi llegó a las 12:30 hasta la plazoleta al pie de la noria, en el sector norte del malecón, donde se desarrolló por primera vez la Perla Harley Fest, que convocó a más de 200 motociclistas de Cuenca, Machala, Portoviejo, Manta, Quito y otras ciudades del país, además de delegaciones de Perú y de Colombia.
En la mañana, la Gobernación también tuvo su apertura oficial de la agenda. Esta se realizó en el complejo Pío López Lara, situado en las calles Cuenca entre Tungurahua y Los Ríos, donde el ejecutivo provincial, José Francisco Cevallos, se dirigió a un grupo de invitados para convocarlos a festejar a la ciudad. Una invitación que la hizo extensiva a todos aquellos que habitan en esta urbe, sin importar si nacieron en ella. “Porque guayaquileño es todo aquel que vive aquí”, dijo.
Institucional
Dos eventos para niños y niñas
La concesionaria Interagua convocó a 3.000 alumnos de las escuelas de Guayaquil y de la isla Puná para celebrar ‘La Gran Pintada’, Esta se desarrolló en la plaza Rodolfo Baquerizo Moreno.
El concurso seleccionó a los representantes de Ecuador a un evento internacional en Argentina.
Mientras que la Prefectura desarrolla desde ayer en el complejo Pío López Lara, su Feria Cultural de la Niñez. En el primer día se lanzó el libro ‘Guayas a Color’, dirigido a niños entre tres a doce años.