"Cuando un (ene)migo se va"
La trágica muerte de Michele Sensi-Contugi evidencia la polarización en Ecuador, aupada por una constante y despiadada depredación política

Tras conocerse la tragedia, el expresidente Correa escribió que Sensi-Contugi era el “cerebro perverso” detrás del Gobierno, que operaba la “granja de troles” y que “ojalá pueda descansar en paz”.
Con brillantez, el editorialista del medio digital Primicias, Felipe Rodríguez, anotó la semana pasada que la decencia de un país se mide con un cadáver y no con encuestas, con discursos “o con esas cadenas nacionales donde todos son muy patriotas”.
En el año 2007, a nueve días de asumir el poder, Rafael Correa perdió a su ministra de Defensa, Guadalupe Larriva, en un accidente de helicóptero cerca de la base de Manta, junto a su hija de diecisiete años y cinco militares. Aquel día, con la voz quebrada, el entonces presidente decretó tres días de luto nacional y despidió a su funcionaria sin poder terminar la frase.
Aunque incluso las FARC tomaron un rol protagónico en esa tragedia a través de sendos comunicados del terrorista Raúl Reyes, tratando de aprovechar la coyuntura para pedir “suelos y campamentos bolivarianos”, la oposición de ese entonces comprendió que ante la muerte -más aún ante la de una política socialista respetada- cabe el silencio y la delicadeza.
Política
El criticado mensaje de Rafael Correa por la muerte de Michele Sensi-Contugi
Diana Sotomayor
Una nueva prueba de desequilibrio mental
Diecinueve años después, Michele Sensi-Contugi, director del Centro Nacional de Inteligencia, y su esposa Stephany Hollihan murieron en un accidente aéreo en Kenia. Dejan dos hijos pequeños y una familia deshecha. La cercanía de amistad con el presidente Noboa y su familia era pública, más allá de su lazo profesional y político.
Sin embargo, horas después de conocerse la tragedia, el expresidente Correa escribió que Sensi-Contugi era el “cerebro perverso” detrás del Gobierno, que operaba la “granja de troles” y que “ojalá pueda descansar en paz”. Todo en el mismo (miserable) mensaje, como una nueva prueba del desequilibrio mental que lo aqueja.
Los códigos, como lo dijo Rodríguez, son necesarios incluso en la confrontación política. Quien no los respeta no merece más calificativo que el de desgraciado.
Política
Lo que ofreció Kenia a Ecuador tras la muerte de Michele Sensi-Contugi
Gabriela Alejandra Echeverria Vásquez
No se trata de suspender la crítica al cargo o al legítimo escrutinio al Centro de Inteligencia, sino de distinguir entre cuestionar una función pública y burlarse de un cadáver, incluso con el cinismo de querer proyectar solidaridad con la familia.
De rival político a sujeto sin humanidad
Carl Schmitt sostenía que la esencia de la política es la distinción amigo-enemigo, y que frente al enemigo todo antagonismo es, en última instancia, existencial. Es una lectura descriptiva de cómo opera el poder. Pero ha sido ampliamente debatido, en filosofía política, que este concepto no puede ser considerado una guía moral.
El problema no es que la política produzca enemigos, pues eso es inevitable en la rivalidad ideológica o incluso en la ejecución de esta actividad. La cuestión es que esa lógica se extienda más allá de la vida y colonice también la muerte. Es ahí cuando el adversario deja de ser un rival político para convertirse en un sujeto sin humanidad, contra el cual todo estaría permitido.
Política
Michele Sensi-Contugi: informe del accidente aéreo en Kenia podría tomar hasta un año
Richard Josue Jimenez Mora
La polarización en el Ecuador, aupada por una constante depredación política, nos está llevando a niveles irreversibles. Los pueblos que logran salir de su propia violencia política no son los que dejan de tener enemigos, sino los que humanizan sus códigos como parte de su civilización.