Cartas de lectores: Gritos de libertad que no se pueden acallar
Estos últimos eventos fueron ocultados a los televidentes en la isla comunista.
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad! Fueron las voces de protesta cívica y amor patrio de los exiliados en un estadio de Miami, que penetraron como rayos de luz de esperanza en las casas de los cubanos que observaban un encuentro deportivo por televisión en la isla comunista. Ni la censura del régimen ni de los administrativos del LoanDepot Park en las transmisiones televisivas pudieron ahogar los gritos de libertad que desbordaron de alegría y esperanza a muchos que sueñan y trabajan por una Cuba libre. Los exiliados en Miami se manifestaron pacífica y civilizadamente con varios métodos de protestas, desde las voces y carteles de condena a la dictadura castrocomunista, hasta tres conciudadanos que se lanzaron al terreno para demostrar su desaprobación por la falta de libertad y las centenas de prisioneros políticos del régimen castrista. Incluso en los cielos, sobre el estadio, sobrevoló un avión con una pancarta de condena a la tiranía. Estos últimos eventos fueron ocultados a los televidentes en la isla comunista.
Óscar Biscet