Aquiles y Guayaquil
Debe saber el señor alcalde que estamos dispuestos a apoyarlo en todo lo que contribuya a mejorar la calidad de vida de los guayaquileños
Dentro de todo lo malo que nos pasa, la buena noticia es que parece ser que el alcalde electo tomó el toro por los cuernos y parece también que dejó de lado los malos consejos de politiqueros corruptos autoexiliados, pues no ha vuelto a pronunciarse sobre planes populistas irreales como los que dejaron en la bancarrota al país, ni siquiera sobre los fondos para el nuevo aeropuerto, que tienen un destino definido, que no es el microcrédito impago.
La tarea es descomunal. Guayaquil carece de todo y tiene todos los problemas posibles: transporte deficiente, infraestructura en mal estado, desorganización social y territorial, exceso de personal que dejó la alcaldía saliente, inseguridad y hasta una plaga mortal sobre sus árboles emblemáticos.
Debe saber el señor alcalde que estamos dispuestos a apoyarlo en todo lo que contribuya a mejorar la calidad de vida de los guayaquileños y la convivencia social, con orden, salud y seguridad.
Carlos Cortaza Vinueza