Amigo: movimiento de Daniel Mendoza condenado por corrupción que terminó como vehículo de la RC
Las disputas internas por la designación de candidaturas, especialmente en Manabí, evidenciaron diferencias entre dirigentes del correísmo

El movimiento Amigo terminará siendo el vehículo electoral de la Revolución Ciudadana.
Corría el año 2017, durante el gobierno de Lenín Moreno, cuando apareció Daniel Mendoza Arévalo, asambleísta entre 2017 y 2021 y posteriormente impulsor del movimiento político Amigo, inscrito por el CNE el 18 de mayo de 2020. La organización fue calificada por sus críticos como un “movimiento de papel” y terminó aliándose con Alianza PAIS.
Mendoza ocupó varios cargos: presidió la Comisión de Régimen Económico, el Frente Parlamentario de Cooperación Internacional para la Reactivación Económica y fue integrante del Grupo de Amistad Ecuador–Italia. Más tarde fue condenado por liderar una organización delictiva integrada por exasambleístas, funcionarios públicos y contratistas.
Caso Hospital de Pedernales y red de corrupción
En marzo de 2020, el Estado entregó un anticipo de USD 8,2 millones al Consorcio Pedernales Manabí para la construcción del Hospital de Pedernales. Días después, gran parte de esos recursos fue retirada de una cuenta de BanEcuador, ocasionando un perjuicio de USD 7,3 millones.
La Fiscalía determinó que existía una estructura que adjudicaba contratos a cambio de sobornos, encabezada por Mendoza, quien recibió una condena de seis años de prisión. En febrero de 2024 la Corte Nacional de Justicia dejó en firme la sentencia y las multas impuestas. Amigo, fundado en 2019 y reorganizado como Lista 16 en 2021, obtuvo seis alcaldías y 26 concejalías.
El movimiento mantiene una estructura mínima y terminó convirtiéndose en la alternativa utilizada por la Revolución Ciudadana tras las restricciones del CNE para participar con su propia organización. Mendoza recuperó la libertad bajo el régimen semiabierto después de cumplir parte de la condena, mientras la reparación integral continúa pendiente.
Las disputas internas por la designación de candidaturas, especialmente en Manabí, evidenciaron diferencias entre dirigentes del correísmo.
Amigo, un movimiento de papel y refugio de dirigentes cuestionados, terminará siendo el vehículo electoral de la Revolución Ciudadana.
Carlos Mosquera Benalcázar