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Diario Expreso Ecuador

Delincuencia

El robo de vehículos cambia de rostro

El hurto en carreteras evoluciona con el uso de llaves maestras e inhibidores de señal. Expertos recomiendan fortalecer la protección con múltiples capas

Redes transnacionales financian economías ilícitas como el tráfico de autopartes.

Redes transnacionales financian economías ilícitas como el tráfico de autopartes.Archivo

Gabriela Alejandra Echeverria Vásquez

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Actualizado:

Lo que debes saber

  • El robo de vehículos ha pasado de la violencia física a la combinación estratégica de herramientas mecánicas (como llaves maestras).
  • Tecnología avanzada (inhibidores de señal) permite a las bandas criminales operar de forma rápida, silenciosa e indetectable.

El robo de vehículos en carreteras ha evolucionado. Lo que antes dependía de la fuerza, las armas o la interceptación violenta, ahora combina herramientas mecánicas tradicionales con tecnología capaz de inutilizar sistemas de rastreo y comunicación.

El reciente caso registrado en la vía Alóag-Santo Domingo, donde la policía frustró el robo de un camión y encontró un inhibidor de señal de alta potencia junto a herramientas para vulnerar cerraduras, volvió a encender las alertas sobre una modalidad que gana terreno en varios países de la región.

Aunque las autoridades han presentado estos hallazgos como una modalidad emergente, expertos consultados coinciden en que no se trata de una técnica completamente nueva. Lo novedoso es la forma en que las organizaciones criminales están integrando diferentes métodos para aumentar sus probabilidades de éxito y disminuir las posibilidades de rastreo.

Evolución y combinación de métodos

Un militar ecuatoriano, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad, explica que las llamadas “llaves bellas” o llaves maestras son herramientas utilizadas desde hace varios años para vulnerar determinados sistemas mecánicos de cierre. Su efectividad depende del tipo de cerradura instalada en cada vehículo.

“Las llamadas llaves maestras o llaves bellas no son tan nuevas. Son herramientas que utilizan los delincuentes para vulnerar ciertos seguros mecánicos de los vehículos. No funcionan en todos los carros, sino que dependen del tipo de cerradura. Al combinarlas con inhibidores de señal, buscan facilitar el acceso y robo de vehículos, especialmente en carreteras”, señala.

La clave está precisamente en esa combinación. Mientras una herramienta mecánica permite abrir o manipular ciertos sistemas de seguridad, los inhibidores de señal reducen la capacidad de reacción de los propietarios y de las empresas de transporte.

Estos dispositivos electrónicos emiten interferencias en las mismas frecuencias usadas por equipos GPS, sistemas de comunicación celular y algunos mecanismos de rastreo satelital. Como resultado, el vehículo puede ‘desaparecer’ temporalmente de los sistemas de monitoreo. Expertos en gestión de flotas internacionales advierten que el efecto inmediato de un inhibidor es la pérdida de visibilidad de la ubicación del automotor en tiempo real, dificultando la respuesta durante las primeras horas, consideradas críticas para la recuperación.

El fenómeno no es exclusivo de Ecuador. En Argentina, fuerzas de seguridad han detectado bandas que utilizan inhibidores para impedir el cierre remoto de vehículos estacionados y luego acceder al interior sin generar daños visibles. A eso se suma el uso de dispositivos capaces de bloquear alarmas y sistemas electrónicos de protección, permitiendo robos silenciosos que muchas víctimas descubren minutos u horas después.

Crimen organizado e impacto internaciona

La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) advierte que el robo de vehículos constituye una actividad estrechamente ligada al crimen organizado transnacional. Según el organismo, los automotores robados suelen alimentar redes de tráfico de autopartes, contrabando y otras economías ilícitas, convirtiéndose en una fuente de financiamiento para estructuras criminales más amplias.

La sofisticación tecnológica tampoco se limita a los inhibidores. En varios países se han detectado ataques conocidos como ‘relay attack’ o robo por retransmisión de señal, una técnica que permite amplificar la comunicación entre una llave inteligente y el vehículo, para abrirlo o encenderlo sin necesidad de forzar cerraduras.

El especialista mexicano en ciberseguridad Gabriel Pereira explica que estos métodos consisten en interceptar y retransmitir señales legítimas para engañar a los sistemas electrónicos del automóvil.

Para José Carrión, experto en seguridad, la tendencia demuestra una profesionalización de los delincuentes. “Hoy hablamos de robos rápidos, silenciosos y muy planificados”, dice al analizar las nuevas técnicas utilizadas contra vehículos en Europa.

Según el experto, cada vez son más frecuentes las sustracciones que no dejan señales visibles de violencia, precisamente porque se ejecutan mediante herramientas electrónicas especializadas. Ante este escenario, la prevención se convierte en la principal línea de defensa.

El militar ecuatoriano consultado sostiene que ya no es suficiente confiar en un único sistema de seguridad.

Las prevenciones ante sistemas más tecnológicos

Otro método que gana relevancia es la incorporación de sistemas GPS con protección anti-jamming o antiinhibición. Estos equipos están diseñados para detectar interferencias y activar alertas.

La prevención debe basarse en varias capas de seguridad: sistemas antirrobo, GPS, monitoreo permanente, mantener puertas y ventanas aseguradas, candados de bloqueo en los pedales, bloqueos al volante y, sobre todo, evitar detenerse en lugares aislados”, sugiere. Su advertencia coincide con las recomendaciones de Interpol para conductores y transportistas.

El organismo internacional aconseja verificar manualmente que el carro haya quedado cerrado, mantener dispositivos antirrobo visibles, evitar zonas aisladas y permanecer alerta ante comportamientos sospechosos o intentos de distracción que puedan anteceder un asalto. Otra medida que gana relevancia es la incorporación de sistemas GPS con protección anti-jamming o antiinhibición.

Estos equipos están diseñados para detectar interferencias y activar alertas cuando se registran bloqueos deliberados de señal. Además, algunas soluciones combinan distintas tecnologías de rastreo, para evitar que la pérdida de una frecuencia deje completamente incomunicado el vehículo. En las carreteras, la diferencia entre convertirse en víctima o frustrar un robo puede depender de algo tan simple como sumar varias barreras de protección y mantener la atención.

“Porque cuando el crimen organizado incorpora herramientas tecnológicas a su arsenal, el descuido ciudadano sigue siendo su mejor aliado”, advierte el experto en seguridad. 

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