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Diario Expreso Ecuador

CONFLICTOASIA

La "nueva normalidad" de China en torno a Taiwán: menos aviones y más coerción marítima

Con un 51% menos de incursiones aéreas, Pekín refuerza el despliegue de su Guardia Costera en rutas clave para el comercio mundial

Imagen de archivo que muestra un patrullero de la clase Anping de la Guardia Costera taiwanesa anclado en el puerto de la ciudad de Keelung, Taiwán, el 13 de mayo de 2026.

Imagen de archivo que muestra un patrullero de la clase Anping de la Guardia Costera taiwanesa anclado en el puerto de la ciudad de Keelung, Taiwán, el 13 de mayo de 2026.EFE

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Lo que debes saber

  • Caída de incursiones: Los aviones chinos detectados bajaron un 51% semestral, sumando 1.334 aeronaves, la cifra más baja en 4 años.
  • Inspecciones de buques: Operaciones marítimas chinas en junio derivaron en la inspección de 198 barcos en aguas estratégicas.
  • Riesgo energético: Un bloqueo marítimo chino interrumpiría el ingreso de gas natural licuado, clave para la luz en Taiwán.

China ha transformado la naturaleza de su cerco sobre Taiwán, con un menor envío de aviones de guerra a través del estrecho y un refuerzo de su presencia marítima en torno a la isla, especialmente frente a su costa oriental, un área que alberga vías clave para el comercio mundial.

Según cálculos de EFE basados en los informes diarios del Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán, el número de aeronaves chinas detectadas en los alrededores de este territorio cayó un 51 % en el primer semestre respecto al mismo periodo de 2025, hasta un total de 1.334, la cifra más baja en cuatro años.

Si bien el hostigamiento aéreo, sobre el papel, ha disminuido, la Guardia Costera china (CCG) ha aumentado sus actividades al este de Taiwán en los dos últimos meses, en una muestra más de los esfuerzos de Pekín por expandir sus operaciones más allá de la primera cadena de islas del Pacífico, de acuerdo con analistas consultados por EFE.

Intensificación del cerco marítimo

El último exponente de estas tensiones fue el anuncio, el pasado 28 de mayo, del inicio de negociaciones entre Japón y Filipinas para delimitar sus respectivas zonas económicas exclusivas y plataformas continentales, que pasan necesariamente por la región situada al este de Taiwán.

En respuesta, Pekín envió a su Guardia Costera a la zona el 1 de junio y, entre el 6 y el 10, el Ministerio de Transportes llevó a cabo una "operación especial de control del tráfico marítimo" en estas aguas, iniciativa que conllevó la inspección de 198 buques y la rectificación de "infracciones" sobre tres de ellos.

Con todo, el despliegue chino ya había comenzado en mayo y se mantuvo "constante" incluso tras el fin de la operación, asegura Jason Wang, director de operaciones de ingeniSPACE, una firma de inteligencia geoespacial con sede en Silicon Valley.

Consecuencias geopolíticas en el Pacífico

  • Riesgo de bloqueo: Eventual interrupción del transporte de insumos básicos y suministros de energía hacia Taiwán.
  • Alianzas regionales: Mayor integración en defensa e inteligencia entre Taiwán, Japón, Filipinas y Estados Unidos.
  • Control de islas: Incremento simultáneo de patrullas chinas sobre archipiélagos disputados como Senkaku y Kinmen. 

Un análisis elaborado por esta empresa revela que, entre el 1 y el 8 de junio, los buques de la CCG navegaron por una amplia franja al este de la isla, desde las inmediaciones de la costa hasta bien entrada la zona económica exclusiva reclamada por Taipéi.

Rompiendo la primera cadena de islas

Los expertos coinciden en que el avance chino frente a la costa oriental de Taiwán -donde mantiene su presencia a día de hoy- no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una estrategia regional de mayor envergadura.

"En lugar de provocar una única gran crisis, China aplica una presión sostenida en varios frentes a la vez", afirma Christopher Sharman, director del Instituto de Estudios Marítimos sobre China del Naval War College de EE.UU., en una entrevista con EFE a título personal.

"(Una presencia continua de la CCG al este de Taiwán) refleja el viejo empeño de Pekín por extender su alcance operativo por toda la primera cadena de islas y establecer gradualmente una 'nueva normalidad'", agrega el experto respecto a la línea de archipiélagos que va desde Japón a Borneo, pasando por Taiwán y Filipinas.

Así, China no solo ha incrementado sus actividades cerca de Taiwán y de archipiélagos e islas periféricas administradas por Taipéi, como Kinmen y Pratas, sino que también ha redoblado sus patrullas en torno a las Senkaku (bajo control de Japón) y en el mar de China Meridional, con foco en el atolón de Scarborough, disputado con Manila.

Ejes de la nueva estrategia marítima de Pekín

  • Presión al este: Despliegue constante de buques navales y de la Guardia Costera en la zona económica exclusiva reclamada por Taiwán. 
  • Inspección de naves: Control del tráfico marítimo comercial con inspección y abordaje directo a buques en la zona. 
  • Tácticas de salami: Avances graduales calculados para ganar terreno sin desencadenar una respuesta militar directa.

Raymond Powell, responsable del proyecto de transparencia marítima SeaLight, describe este tipo de movimientos como "tácticas de salami" ('salami slicing').

"La idea es que vas presionando en los lugares y de las formas en que calculas que tu adversario no tiene nada en su caja de herramientas para responder", señala Powell, y puntualiza que esa dinámica ha terminado por propiciar una mayor colaboración entre los países de la región y Estados Unidos.

"Japón, Taiwán, Filipinas, todos están ganando mucha resiliencia con toda esta experiencia. La pregunta es si es suficiente", subraya.

¿Una "cuarentena blanda"?

Volviendo a Taiwán, Powell cree que el actual despliegue chino podría ser la antesala de una "cuarentena blanda" que permitiría a Pekín detener, abordar o incluso desviar el tráfico comercial con destino a la isla e impedir la entrada de suministros básicos, como el gas natural licuado, la principal fuente de generación eléctrica del territorio.

Evans Chen, investigador asociado del Instituto para la Investigación de la Defensa y la Seguridad Nacionales de Taiwán, sostiene, por su parte, que China podría imponer un "bloqueo a gran escala" sobre Taiwán en un futuro próximo y duda de que las advertencias de Washington basten para disuadir a Pekín.

"Quizá la trampa de Tucídides y la confrontación no puedan evitarse; solo es cuestión de cuándo y cómo", advierte este experto. 

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