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Tatiana Guillén: "La moda también puede generar empleo"
Desde Cuenca, con una máquina de coser en su habitación, pasó a liderar un taller que impulsa el trabajo artesanal y la elegancia.

La diseñadora apuesta por una moda donde lo hecho a nivel local sea protagonista.
Lo que debes saber
- Su marca apuesta por el slow fashion y por rescatar técnicas artesanales.
- La elegancia minimalista define su esencia creativa.
- Además de vestuario, también diseña botas y tacones.
Entre telas, el sonido de la máquina de coser y diseños marcados por la sobriedad cuencana, Tatiana Guillén ha ido construyendo una marca que nació mucho antes de tener un atelier consolidado.
Lo que empezó como curiosidad mientras estudiaba arquitectura terminó transformándose en una decisión radical: abandonar una carrera “segura” para apostar completamente por el diseño textil.
Esa influencia arquitectónica todavía vive en sus colecciones. Las líneas rectas, los tonos cálidos, el minimalismo y la elegancia monocromática aparecen en sus propuestas que busca equilibrar sofisticación y cercanía. Para Tatiana, diseñar no se trata únicamente de vestir. “La ropa también comunica, sostiene y transforma”, dice convencida, mientras habla de clientas que muchas veces llegan buscando más que un outfit: una sensación de seguridad.
Pero detrás de la estética también existe una empresaria que aprendió a sostener una marca en medio de pandemia, paros y crisis nacionales. Su primera colección nació literalmente en su habitación, con una máquina de coser y una pequeña producción fotográfica que apostó por construir identidad visual desde el inicio.
Hoy, años después, su firma ya cuenta con taller, equipo propio y una línea que incluye ropa, accesorios y calzado. “Tal vez no encuentre trabajo… pero sí puedo crear algo propio”, recuerda sobre aquella etapa en la que muchos dudaban del futuro de estudiar moda. La respuesta llegó con trabajo constante y con la decisión de convertir la pasión en estructura.
Y quizás ahí esté el verdadero sello de su marca: crear piezas con identidad propia, capaces de dialogar entre tradición, feminidad y carácter, sin perder nunca esa esencia elegante y silenciosa que parece tan propia de Cuenca.
Desde el taller
Su historia tiene algo de rebeldía. Apostó por una carrera que muchos consideraban incierta…
Totalmente. Mi papá me decía que arquitectura era una carrera “segura” y que diseño textil podía ser más complicado. Pero creo que cuando algo realmente te apasiona, encuentras la manera de hacerlo funcionar.
Además, emprender en tiempos difíciles tampoco ha sido sencillo…
Para nada. Empecé en pandemia, luego vinieron paros, apagones y muchísimas dificultades a nivel país. Pero justamente esos momentos te obligan a sacar carácter. Hoy me emociona mirar atrás y ver que empecé sola y que ahora puedo generar empleo para otras mujeres, gracias a la moda.
¿Sentía la necesidad de demostrar que la moda sí podía convertirse en un proyecto sólido?
Sí. Cuando me gradué, éramos alrededor de veinte estudiantes y muy pocos seguimos ejerciendo la carrera de diseño. Mucha gente termina alejándose de la moda porque piensa que no hay estabilidad. Pero yo siempre tuve claro a lo que quería dedicarme. La moda no solo me gusta, me apasiona.
¿Cómo define hoy el estilo de su marca?
Es una mezcla entre sofisticación, feminidad y estructura. Me inspiran muchísimo las tendencias, pero siempre intento mantener una identidad propia. La arquitectura, incluso, sigue presente en lo que diseño.
Su marca también incorporó una línea de calzado. ¿Cómo nació esa idea?
Mi papá provee todos los materiales para armar los zapatos y, a partir de eso, empecé a desarrollar botas y tacos para complementar la marca. La idea era que una clienta pudiera venir al local y salir con el look completo: ropa, zapatos y accesorios.
¿Está Cuenca dentro de sus diseños?
Sí, una de las colecciones más especiales que hicimos fue junto a Homero Ortega. Trabajamos piezas inspiradas en el sombrero de paja toquilla y en toda esa herencia cultural de Cuenca. Fue una colección muy emocional porque mezclaba moda, tradición e identidad.
¿Desde redes ha hablado del diseño consciente, por qué hoy tiene tanta relevancia ?
Cuando estudias moda y empiezas a entender las cifras de desperdicio y contaminación, inevitablemente cambias tu manera de crear y consumir. Hoy aplico esa conciencia tanto en mi marca como en mi vida personal. Nosotros producimos pocas piezas por colección y cuidamos muchísimo los detalles y los acabados.
¿Y desde su armario, por ejemplo, cómo lo aplica?
Me volví mucho más consciente. Hoy reutilizo muchísimas prendas y gran parte de mi clóset está hecho por mí misma. Por ejemplo, transformo vestidos en faldas, cambio estructuras, mezclo piezas… me gusta darles una nueva vida.
¿Hoy qué es lo que más disfruta de trabajar en moda?
Todo el proceso creativo. Ver cómo una tela termina convirtiéndose en algo especial sigue emocionándome muchísimo.
Moda y tradición
Detrás de cada prenda hay un oficio compartido con las mujeres que forman parte de su taller en Cuenca. “Hay un aprendizaje mutuo. Es esa mezcla entre conocimiento técnico y oficio artesanal lo que justamente le da identidad al trabajo que hacemos”, dice Tatiana.
Dentro de su equipo todavía sobreviven técnicas tradicionales y acabados hechos a mano que han pasado de generación en generación. “La mayor del equipo utiliza procesos que antes eran mucho más comunes y que hoy se han ido perdiendo”, dice. Y justamente ahí, en esos detalles invisibles para muchos, encuentra el verdadero lujo de una prenda bien hecha.
Más que seguir tendencias pasajeras, el universo de Tatiana Guillén parece construirse desde la permanencia. “Aquí predominan mucho los tonos monocromáticos, las líneas limpias y cierta estética clásica”, explica. Una sensibilidad que, según ella, también está profundamente conectada con la arquitectura de la ciudad y con esa manera de entender la elegancia. Tanto así que la marca ha colaborado varios años con candidatas de Reina de Cuenca, y ha vestido a misses como Ana Isabel Cobo, Miss Supranational Ecuador 2025 y Nadia Mejía, Miss Universe Ecuador 2025.

La diseñadora también apostó por una línea de botas y tacos que complementan su marca.