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La tragedia se fraguo antes de despegar

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“Usted está a ocho punto dos (8.2) millas de la pista”, es lo último que la agente de Control de Tránsito Aéreo del aeropuerto de Rionegro (Colombia) alcanzó a comunicar a los pilotos del avión LMI2933 antes de que dejaran de responder para siempre. Lima Mike India dos nueve tres tres, el número con el que se identificaba por radio el vuelo de la compañía LaMia, nunca consiguió recorrer esos 13 kilómetros que le faltaban para llevar al equipo de fútbol brasileño Chapecoense a jugar la final de la Copa Sudamericana ante el Atlético Nacional de Medellín.

El equipo nunca jugó pero ganó. El rival le concedió la victoria en homenaje a las 71 personas -tres de la tripulación- que murieron en el último accidente de avión del 2016 que conmocionó al mundo. Una tragedia que podría haberse evitado, a juzgar por la cadena de decisiones fatales que se tomaron antes del despegue.

EXPRESO ha tenido acceso al informe preliminar de la investigación que revela todos los detalles del siniestro, incluyendo las transcripciones de los últimos 10 minutos y 59 segundos de conversación entre los pilotos y la torre de control.

A las 2:49:37 de la madrugada, la agente de control aéreo:

- Lima Mike India dos nueve tres tres, entiendo solicita prioridad para su aterrizaje igualmente con problema de combustible, ¿correcto?

- Afirmativo-, responden.

- Ok. Atento entonces, le daré vectores para proceder al localizador y efectuar la aproximación. Se estima aproximadamente en siete minutos iniciar las aproximaciones.

Tres minutos más tarde, a las 2:52:04, el piloto insiste en la autorización para aterrizar. Pero debe esperar, otra aeronave con problemas de fuga de combustible maniobrará primero:

- Atento -dice la torre de control-. Tengo una aeronave por debajo suyo efectuando la aproximación y adicional están efectuando la revisión de pista. ¿Qué tiempo tiene para permanecer en su aproximación, Lima Mike India?

- Estamos con emergencia de combustible, señorita. Por eso, le pido de una vez curso final.

Y reitera:

- Solicito descenso inmediato, Lima Mike India dos nueve tres tres.

La controladora aérea cancela la maniobra del otro avión y procede a dar autorización al vuelo del Chapecoense.

Pero ya era demasiado tarde. La conversación prosigue con indicaciones técnicas para aproximarse a la pista de aterrizaje, pero los motores 3 y 4 empiezan a apagarse. Salta la alarma.

A las 2:55:04, tres minutos y 44 segundos antes de perder la comunicación, el motor 2 también pierde potencia. Le sigue 15 segundo después el último motor, el 1. El sistema de comunicación se inhibe y el contacto continúa por radio para intentar el aterrizaje. Pasados tres minutos, el avión con 77 personas a bordo se estrella en mitad del Cerro Gordo, en la provincia colombiana de Antioquia y solo sobreviven seis personas, entre ellas, dos de los cuatro tripulantes.

Un fatal desenlace para un vuelo que ya estaba predestinado para la catástrofe antes de despegar. Y en tierra, lo sabían dos horas antes. La Oficina de Control Aéreo envió un informe a la Dirección General de Aeronáutica Civil de Bolivia -ante la cual responde la aerolínea- tras revisar el plan de vuelo y comprobar que ni cumplía con requerimientos legales ni tenía estimaciones reales para poder llegar a destino. LaMia se negó a cambiarlo e inició su último vuelo. Tras el accidente, la compañía fue suspendida en sus operaciones.

El avión dio una vuelta de 180 grados

Los restos probaron que, al derrapar por el monte, el avión viró lateralmente. Las alas se encontraron invertidas. Las palancas y botones de la cabina estaban destrozados y no se sabe qué posición tenían. El tren de aterrizaje estaba desplegado. La alerta de accidente se dio 12 minutos después.

Sin combustible y con sobrecargaEl avión debía volar 4 horas y 22 minutos. Por la ruta y la carga de peso estimada necesitaba al menos 8.858 kilogramos de combustible, sin contar lo adicional para desvíos, reservas y emergencia. Repostó 9.300 kilogramos, una cantidad insuficiente. Además, pese a la falta del documento sobre el peso, se estima que llevaba 42.148 kilogramos y la aeronave tenía un límite de 41.800 kilos.

Denuncia por plan de vuelo incorrecto

La oficina del plan de vuelo recibió el programa dos horas antes del despegue. Detectó malas estimaciones y la ausencia del nombre (solo firma) del responsable del vuelo. Pidió cambiar el plan, pero la aerolínea se negó. Envió un informe a la autoridad pero no tenía facultad para evitar el vuelo.

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