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Reconstruir el pais unidos
Las naciones no nacen unidas. Son construcciones sociopolíticas que se dan bajo determinadas condiciones y circunstancias históricas. Se crean y proyectan al futuro con integrantes cohesionados que se trazan metas y orientan bien sus acciones.
Investigadores estudiosos del ascenso y caída de las naciones dicen que estas son organismos vivos que, como tales, deben aprender a sobrevivir en los diferentes avatares que se presentan en su desarrollo: guerras, desastres, tiempos oscuros, crisis, tiranías, dictaduras, despotismos, etc.
Sin embargo, solo hay una palabra que se constituye en el sustento íntimo y esencial de la permanencia de un país. De ella surge y fluye la energía que nutre todo su accionar. Sin este elemento puede decirse que una nación y Estado tiene graves riesgos de desaparecer. Ese término es unidad.
En esta circunstancia, desde ella y por ella, es posible que el colectivo social adquiera fortaleza, permanencia, proyección y compromiso de lucha ante cualquier hecho y circunstancia adversa. Esto es lo que hoy debe recordar y refrendar el Ecuador. Ya sabemos que hemos sufrido un serio efecto de la naturaleza.
El terremoto del sábado 16, que dejo destrucción y nos privó de centenares de vidas de compatriotas es un hecho lamentable que debe servirnos para probar nuestra capacidad de resistencia, de permanencia, pero sobre todo para demostrar hasta dónde somos unidos, para resurgir y reconstruirnos como país.
Por eso la palabra unidad no tiene que ser una expresión cualquiera. Tiene que constituir un eje vertebrador que cruza de un lado a otro la vida y compromiso de todos los ecuatorianos. Ante el desastre y sus efectos solo es preciso esa respuesta: unidad. Sí ecuatorianos, solo podemos ser más fuertes, sobreponernos y salir adelante si refrendamos ese lazo que nos da fuerza y proyección.
Unidad para comprender, unidad para cohesionarnos más, unidad para saber que solo por ella y desde ella podremos reconstruir la nación que hoy está en un sector de su geografía destruida y colapsada. Solo un país unido en torno a un solo destino, bandera y compromiso puede vencer lo que nos ha sucedido. Que ese esfuerzo y tarea la compartamos todos para que el Ecuador siga siendo “nuestro Ecuador” y de todos aquellos que saben que “la unidad nos hace fuertes”.