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Diario Expreso Ecuador

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Nuestro mar

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El Ecuador siempre defendió un mar territorial de 200 millas. Entre 1969 y 1971 la política exterior tuvo momentos de gloria al enfrentar y rechazar a los atuneros norteamericanos que intentaron depredar nuestra riqueza marítima. Ese evento, conocido como La guerra del atún, se conserva como un hito de orgullo soberano. Por ello, la decisión del gobierno anterior de que Ecuador se adhiera a la Convemar, al restringir de 200 a 12 millas náuticas la extensión de esa cabida marítima, significó la pérdida de más de un millón de km2, el advenimiento de una pesca indiscriminada y masiva de cientos de miles de toneladas de especies y, desde luego, una quiebra en la política exterior ecuatoriana.

El político y activista Marcelo Larrea Cabrera, en su conferencia acerca del tema realizada el pasado jueves 23 de mayo en Guayaquil, precisó algunos datos sobre lo que esa antipatriótica medida adoptada por Correa significa para nuestra heredad territorial, para nuestra riqueza marítima y para el futuro ecológico del país, la región y el mundo.

Señaló Larrea que la presencia continua de la flota pesquera china en las inmediaciones de las islas Galápagos produce una mancha pesquera equivalente a la dimensión geográfica de las provincias de Guayas y de Santa Elena, que esa potencia ha movilizado alrededor de 400 buques con capacidad de carga superior a 600 toneladas o más por unidad, que utiliza la tecnología depredadora ‘long line’ y que opera en un espacio de 3.500 a 5.000 millas náuticas en movimiento continuo.

La respuesta ecuatoriana a este indescriptible atentado ha sido tibia. Solo una embarcación china fue detenida y juzgada, al encontrarse en sus bodegas una carga de más de 600 toneladas de pesca, en la que el 75 % eran tiburones, aletas de ese mismo crustáceo, escualos neonatos, hembras preñadas, tiburones juveniles, etc.

En este tema, la posición ecuatoriana debe ser frontal. O se preserva con decisión y valentía nuestra riqueza y nuestra soberanía, o simplemente somos una ficha más de esa expansión imperialista.

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