Fiscalia, manos a la obra

Es impresionante la cantidad de reportajes y artículos que constantemente llenan las redacciones de los medios de prensa referentes a las mal llevadas obras de la era correísta, contaminadas por corrupción y descontrol en su desarrollo. Estamos llenos de proyectos inconclusos, colapsados, ineficientes y maltrechos, en los que el factor común es su abultado sobreprecio. Es decir, que la corruptela no solo saqueó al país, sino que además hizo obras de pacotilla, entregadas con suntuoso maquillaje para camuflar sus irregularidades.

Vemos cómo en otros países vecinos las autoridades han tomado acciones claras y contundentes contra los involucrados en los procesos de corrupción, poniéndolos tras las rejas, sin que les tiemble la mano; incluidos expresidentes de la república. Así debe actuar la justicia, de manera objetiva y sin miramientos, aplicando la ley para todos, sin importar a quien se investigue y juzgue.

La flamante fiscal general tiene mucho trabajo por hacer y álgidas decisiones que tomar. Los ecuatorianos estamos atentos al inicio de la campaña de sinceramiento fiscal y judicial, que debe implementarse lo antes posible. Aún quedan muchos delincuentes de cuello blanco deambulando por las calles, techos y áticos del mundo, sin que hasta ahora les haya pasado nada.

Hemos sido testigos de que en los últimos días se ha liberado información proveniente de ‘hackers’, que como es común en estos casos, usando el argot de las redes sociales, tiende a “viralizarse”. Entre estas hay denuncias con nombres, hechos, valores, números de cuentas bancarias y otros tantos detalles que, sin tener el peso de la evidencia formal, entregan a las autoridades indicios de las áreas donde deberían escarbar. Bien reza el conocido refrán: “cuando el río suena piedras trae”.

La Fiscalía General del Estado tiene mucho por corregir y hacer ante la avalancha de corrupción generada durante los últimos diez años de descontrol. Es hora de poner manos a la obra, para sin prisa ni pausa, llevar ante la justicia a todos los corruptos de la década perdida.