Actual defensor de Barcelona Sporting Club y de la selección ecuatoriana. Trayectoria: Arrancó su carrera profesional en el Independiente del Valle en 2010. Luego de disputar la final de la Copa Libertadores fue vendido al Cruzeiro de Brasil y este año te

Caicedo: “vuelvo por mi madre y por el reto en Barcelona”

Luis ‘Kunti’ Caicedo está de vuelta y eso lo hace muy feliz, y también a sus papás, quienes vieron cómo con 17 años ‘perdieron’ a su pequeño que perseguía el sueño de ser futbolista.

Luis ‘Kunti’ Caicedo está de vuelta y eso lo hace muy feliz, y también a sus papás, quienes vieron cómo con 17 años ‘perdieron’ a su pequeño que perseguía el sueño de ser futbolista. Ahora regresa a casa, de la mano de Barcelona, y lo hace para estar más juntos que nunca, ya que su mamá, Carmen Medina, sufre un duro cáncer y el tricolor quiere permanecer a su lado.

- ¿Cómo llega a Barcelona?

-Por mi situación personal y una revancha de triunfar acá. Regreso por muchas cosas, primero por mi madre y luego por jugar donde hace 11 años tuve una prueba y solo duré tres meses, ya que era muy humilde y debía tomar dos buses (la línea 36 y la 2). Algo que no podía.

- ¿Sufre mucho por su madre?

- Hay que entender y vivir mi situación para comprender lo que pasa, pero cuando tienes una guerrera como mi madre uno es capaz de todo. Y cuando digo todo, es todo. Se dio lo de Barcelona y eso es una bendición porque estaré más cerca.

- ¿Y cómo está ella?

- Ahora tuvo una recaída, está más flaquita. Quiero darle todo mi apoyo y presencia.

- ¿Qué destaca de su mamá?

- Hay cosas de las que me cuesta mucho hablar. Mis padres son guerreros. Mi madre Carmen Medina, cuando era pequeño, llegaba con los dedos hinchados de tanto lavar ropa. Puedo decir que la explotaban, pero ella nunca decía nada por llevar un dinero a la casa. Viví eso. Mis padres jamás nos hicieron acostar sin comer, se sacrificaron por nosotros. Lo dieron todo por mí y ahora quiero darlo todo por ellos. Mi madre pelea con esa enfermedad y hay que pedirle a Dios que nos dé la mano.

- Estará feliz de tenerlo de vuelta después de tantos años.

Claro, está feliz porque volveré a estar cerca de ella. Y si ella está feliz, yo también. Y qué mejor que jugar por el equipo más grande del Ecuador.

- El premio de la Libertadores era para hacerles una casa. ¿Es así?

Sí, pero nada de lo que haga compensa el sacrificio y amor que ellos me dieron. Mi papá trabaja en una balsería y recuerdo que ganaba poquito, como 5 dólares para sus pasajes. Y de eso me daba 25 centavos para que me vaya en buseta a entrenar a Barcelona, a la Academia Alfaro Moreno o a Emelec (pasó por los tres clubes). Es por eso que ahora soy grato con ellos y me gustaría ponerles un negocio para que se ayuden.

(En este momento, el jugador rompe en llanto. Durante tres minutos, la entrevista queda suspendida).

- Tranquilo... Cuéntenos sus inicios en Barcelona, cuando era ‘pelado’.

Todo chico sueña con llegar a Barcelona. Creo que tenía 14 años y estuve entrenando dos o tres meses con el profesor Rémulo Sotomayor, pero nunca me quedé, me decían que no había dinero y que no había chance... Así es la vida. Toqué la puerta de todos los equipos. Luego me fui a Emelec y alguien me dijo que debía tener 42 dólares para que me den una beca, y solo tenía 10 centavos para el pasaje. Por eso, cuando tenía 17 años me dirigí a Sangolquí para probar suerte.

-¿Qué anécdota recuerda de aquellos años de tanto esfuerzo en los entrenamientos?

Mire cómo es la vida. Tengo un primo que se llama Anderson Caicedo, que es como mi hermano. Recuerdo que el ‘profe’ Alfaro Moreno jugaba con nosotros, hacía buenos partidos y a veces me decía que lo encare. Nos daba patadas de verdad para que perdamos el miedo. Eso me sirvió. El ‘profe’ fue un bacán con nosotros, porque él sabía que no teníamos dinero y le dijo a la gente que vendía los uniformes que no nos cobrara, porque costaban 15 dólares y eso era mucha plata.

- ¿No era zaguero de ‘pelado’?

Todo defensa anhela con ser delantero (risas) y yo también. En índor fútbol jugaba durísimo, recuerdo que llegué como bueno a la Academia Alfaro, me creía el gran goleador, pero allá no me salía ninguna anotación. Fue el ‘profe’ Hólger Rodríguez quien me ubicó como defensa, lo cual no me gustó al inicio.

Ese cambio le permitió ser profesional. Hoy es internacional y fichaje estrella del Ídolo. Además en un mes podría jugar los octavos ante Palmeiras.

Si estoy en ese partido, doy por firmado que me juego la vida. Es una revancha para mí y lo daré todo. Es volver a Brasil y buscar que el sueño de la Copa Libertadores siga con Barcelona. Juro que en ese partido y en todos daré la vida por sacar adelante al equipo.

- De los jugadores que están en Barcelona, usted es el único que ha estado cerca de alzar la Libertadores.

Sí, eso fue hermoso. Algo increíble jugar y estar a un paso de la Copa. Por eso con Barcelona quiero llegar a tenerla en las manos. Voy con ese sueño de poder hacerlo realidad, aunque sé que el camino es duro.

- ¿El sueño es ganar un título?

La gente sabe que me entrego por completo y qué mejor hacerlo para intentar cumplir el sueño de la hinchada más grande del país. Hay que ganar todo con Barcelona. Nací en un barrio donde, cuando Barcelona ganaba, todos estaban felices; y cuando perdía, andaban tristes. Hay que buscar que todos estén contentos.