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Paul E. Palacios | El 21 de abril

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No es solo un tema de boicotearlo al presidente, es un asunto de poder

El presidente de la República solicitó, y fue aprobado por el dictamen de la Corte Constitucional, el llamado a las urnas.

En esta oportunidad el votante deberá acudir para lo que, en forma legal técnica, se denomina una consulta popular y un referendo constitucional.

En el caso de la consulta, el votante se pronuncia por el cambio de una ley, y en el caso del referendo, la decisión tiene que ver con la modificación de la Constitución.

Las preguntas relacionadas con la consulta son seis, y conceptualmente se relacionan con temas de carácter penal, así como el fortalecimiento de la extinción de dominio de bienes originados en actividades ilícitas.

En el caso del referendo, las preguntas son cinco, y muy trascendentes, especialmente porque el país puede dar un saldo positivo contra las mafias que controlan la justicia y lograr una moneda de intercambio con los grandes titiriteros de la delincuencia, a través de la existencia de la extradición hacia países menos permeables a la corrupción.

Permite también arrebatarles a los políticos gerentes propietarios de los juzgados la capacidad de obrar sobre dictámenes judiciales en controversias, llevando los casos a arbitrajes internacionales. Pérdida de soberanía dirán, como se han llenado la boca con el mismo argumento en la dolarización; pero en un caso los ecuatorianos preferimos el manejo monetario en manos alejadas del manoseo demagógico, y en el otro caso, tribunales alejados del manoseo político.

La votación es vital también porque se toca el trabajo por horas. Dirán que es la precarización del trabajo quienes no entienden que estudiantes, amas de casa y hasta profesionales con habilidades diversas están dispuestos a trabajar por tiempo parcial, con una remuneración que fijen sus destrezas, en lugar de estar desempleados.

Finalmente, la no menos importante pregunta sobre el rol de las Fuerzas Armadas en su apoyo a la Policía en el orden interno.

Las mafias harán todo por boicotear el proceso e intimidar al votante a través del caos y la violencia. Los ciudadanos tenemos un arma, es el voto. No sé si haya otra oportunidad.